| Reportaje | Entre el milagro y el arte |
El reencuentro con la tierra
La localidad de Oliegos, en la comarca de la Cepeda, quedó en 1945 sumergido bajo las aguas del pantano de Villameca. Ayer vecinos de esta localidad se volvieron a reunir
Oliegos quedó sumergido bajo las aguas del pantano de Villameca
En 1945 los vecinos de la localidad de Oliegos, en la comarca de La Cepeda, fueron obligados a abandonar sus hogares y sus tierras e irse a vivir a una llanura cercana a Valladolid, a Foncastín. Ayer, 63 años después y con las aguas del pantano de Villameca cubriendo los restos de aquellas casas, cuarenta de esas personas volvieron a la tierra que les vio nacer. Desde ayer los antiguos vecinos de Oliegos así como sus descendientes tendrán un punto de encuentro en las ruinas del que fue su pueblo, que ahora acoge un monumento llamado Juntos . Más de quinientas personas, relacionadas de algún modo con Oliegos, acudieron a la inauguración de este monumento. Esta iniciativa es consecuencia del hermanamiento entre la Asociación Cultural de Villameca y el pueblo de Foncastín el pasado año. Durante este acto la asociación y el municipio vallisotano realizarón una placa conmemorativa del momento, la cual fue colocada ayer en esta escultura y que dice: somos uno en el tiempo y la distancia. Oliegos en el recuerdo. El monumento, con una base de siete metros de largo por cinco de ancho, y tres metros de alto, representa el habitáculo de una vivienda, cuyas entradas están marcadas por cuatro árboles, que son los de la vida, todo ello a través de elementos geométricos y matemáticos, según explicó la autora, Amparo Alegria. «La obra está construida en acero, para que, con el paso del tiempo, se camufle con el entorno e incluso se confunda con el mismo», apuntó Alegria. «Se llama Juntos porque pretende servir de lugar de encuentro entre la gente que marchó y la que les acogió», aseguró la artista, que destacó que lo más importante de su obra es que «la gente puede estar dentro del mismo, como si fuera la casa que abandonaron», matizó. La organización de este evento, pretende, a través de esta iniciativa, realizar un homenaje a todos aquellos que abandonaron Oliegos así como a sus descendientes. «Gracias a este acto, hemos recuperado la carretera de Oliegos que ya estaba perdida. Queremos convertir esta iniciativa en una fiesta anual en la que todos los antiguos habitantes de esta localidad, así como sus descendientes se vuelvan a reencontrar en Oliegos», apuntó la presidenta de la asociación cultural Villameca, Amparo Suárez.