Publicado por
MANUELA BODAS
León

Creado:

Actualizado:

VENTANITA de pasiones, de misterios, de ilusiones. Ventanita de miradas divinas, contrahechas, locas, pasionales, racionales, humorísticas y humanas. Ventanita que abre en canal los sentimientos para diseccionar la pasión y el peso del raciocinio en el hombre. Esta ventanita es el teatro. Y La Ventanita del título es el nombre de un grupo teatral que inició su andadura en 1987 y que nos hace unos días nos dio una lección de interpretación en El Albéitar. Su trabajo titulado Chejoviana , compuesto por dos piezas breves de Antón Chéjov nos dejó un regusto dulce y cálido en la boca que nos durará bastante tiempo y que nos evitará más de una aspirina. El teatro es una buena terapia para reducir al guerrero vulgar que llevamos dentro. En el caso de la Chejoviana la terapia, en clave de humor e ironía, contra la testarudez y la estupidez humanas, unidas a otros ingredientes negativos que a todos nos colocaron al nacer; es sutil, fina, delicada, dulce y fiel a la realidad. La Ventanita ofreció una sublime forma de hacer teatro, que es hacer vida.

Receta: Manitas de oso en salsa de Licas con guarnición de Olga Mansilla

Ingredientes: La Ventanita/ El Oso : pieza breve de Antón Chéjov interpretada magistralmente por María José Pelayo en Popova / Juan G. Vizmanos que pule con delicada finura el personaje de Luka/ Sobresaliente Enrique González en Smirnov / Petición de mano : también de Antón Chéjov interpretada con una brillantez y energía insuperables por Olga Mansilla que convierte en real, su personaje Natasha / Carlos Pinedo que lleva a Lomov a las cotas más altas de la interpretación/ J.I. Miralles Licas que borda con una fina sutileza, etc-¦ a Chuburov/ Público que tanto se divirtió degustando este guiso de miserias, defectos y afectos humanos en esa cazuela familiar y cálida que es El Albéitar.

Para degustar con el máximo placer este guiso que La Ventanita nos puso en Chejoviana, no podemos olvidar a su director, J.I. Miralles Licas que sabe sacar el jugo a sus actores para que los personajes se conviertan en seres reales. De la iluminación se encarga Javier Martín y del vestuario, Olga Mansilla, que ha sido varias veces galardonada por este trabajo y por el cosido, bordado y dedicación al teatro, a La Ventanita y a Corsario. Gracias paisana por tu bondad y tu fuerza. PD: Abre La Ventanita del teatro a la vida. Consume teatro para que la rutina te sonría.

Cargando contenidos...