Diario de León

| Reportaje | Prototipo en fase experimental |

Una batuta inteligente

Un ingeniero de ascendencia astorgana dirige un proyecto de la Universidad Pontificia de Salamanca para crear un sistema por el cual los músicos de orquesta invidentes reciben órdenes del director

El ingeniero Javier Bajo Pérez en su despacho, en una imagen reciente

El ingeniero Javier Bajo Pérez en su despacho, en una imagen reciente

Publicado por
Maite Almanza
León

Creado:

Actualizado:

astorga

Javier Bajo Pérez es ingeniero superior en Informática por la Universidad Pontificia de Salamanca, doctor en Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial por la Universidad de Salamanca, y máster en Comercio Electrónico por este mismo centro universitario. Es de ascendencia astorgana, vivió en la ciudad -”en la que aún residen sus padres-” entre los 14 y los 18 años, después de pasar su infancia en San Justo de la Vega. A sus 32 años, dirige el proyecto Diami, basado en la inteligencia ambiental y dirigido a músicos invidentes. En la iniciativa, respaldada por la Fundación Once, trabajan alumnos de la Pontificia de Salamanca.

El trabajo consiste en idear un sistema que permita a músicos invidentes de una orquesta sinfónica, mediante un mecanismo inalámbrico, recibir instrucciones del director y responder a ellas. Así, el extremo de la batuta del director dispone de un sensor infrarrojo -”que no perturba al resto de los músicos de la orquesta-” que, en función de los movimientos del brazo, emite una serie de señales que son detectadas por el sistema WiiMote, similar al de la popular consola de juegos. Los movimientos del brazo del director son transmitidos mediante conexión bluetooth a un ordenador, que procesa rápidamente esta información para transformar dichos movimientos en vibraciones.

Mientras, el músico invidente, que lleva un brazalete dotado de vibradores y de sistema bluetooth, recibe en forma de vibración la información de hacia dónde ha movido el brazo el director de la orquesta. La rapidez de este movimiento es traducida por el sistema con una mayor o menor intensidad de la vibración. El intérprete recibe las instrucciones en tiempo real, y está sincronizado con el resto del grupo.

«Tenemos un prototipo de este sistema, que está en fase experimental. Ahora estamos probándolo con músicos invidentes y con directores de orquesta», explicó Javier Bajo. El director del proyecto indicó que el prototipo será patentado, y precisó que «su comercialización tiene el problema de que va dirigido a un público escaso, porque los músicos invidentes suelen ser orientados a tocar instrumentos individuales, y no a hacerlo en una orquesta».

No obstante, Bajo admitió que el proyecto Diami «abre un mundo de posibilidades a las futuras generaciones de músicos invidentes» y añadió que «el sistema también puede ser utilizado para transmitir información en cualquier otro ámbito a personas con dificultades de visión».

Este proyecto es uno de los diez anuales, aproximadamente, en los que trabaja este ingeniero junto a alumnos de la Universidad Pontificia de Salamanca. Ésta dispone de un club de innovación financiado por la Fundación Caja Duero. «Los alumnos proponen sus ideas, y nosotros les damos soporte tecnológico», indicó Bajo.

Entre los trabajos de investigación supervisados por Bajo y, que ya están terminados, figuran la creación de sistemas para guiar a los usuarios en el interior de centros comerciales, para establecer mecanismos de localización de enfermos de alzhéimer y alertas en residencias, o para supervisar que los guardias de seguridad de una obra realizan las labores de vigilancia que les son impuestas.

tracking