| Reportaje | Jóvenes comprometidos |
Una actividad extra escolar muy solidaria
Estudiantes vinculados al colegio de La Salle dedican parte de su tiempo a atender a los sin techo de este refugio
astorga
Un grupo de alumnos y ex alumnos del colegio de La Salle lleva varios años colaborando con este proyecto. Cada viernes acuden a la Casita de San José para atender a los sin techo. Les sirven la comida, les dan conversación, se interesan por su situación, les ofrecen ropa si la necesitan, -¦ La idea surgió a raíz de la celebración en el centro de una semana dedicada a sensibilizar a los escolares en el valor de la solidaridad, explicó Prieto. Los estudiantes consultados por este periódico aseguraron, en su mayoría, estar convencidos de recibir más satisfacciones al participar en esta iniciativa que la que puedan sentir los transeúntes a los que atienden. «Mucha gente no conoce el sitio ni el servicio que presta. Conseguimos crear esperanza en los usuarios, sólo por darles conversación un rato y ofrecerles un trato humano», señala Alejandro Díez. «El estar cercano a otra realidad distinta te hace valorar más lo que tienes», añade Paula Pérez. «Esto es una forma de satisfacerte a ti mismo, aunque yo me quedo con ganas de hacer algo más por ellos», explica Jennifer Rodríguez. «Yo me siento egoísta porque esta labor me aporta más a mí que a ellos», apunta Rebeca Fernández. Todos suscriben las palabras de Alejandro Díez, que señala que «los transeúntes no son agresivos, sino amables. Sólo quieren el cariño que no encuentran en la calle».
En este sentido, Juan Manuel Prieto resalta, como principal problema de los sin techo, su desarraigo familiar. «Muchos son hombres separados», indica, al tiempo que destaca que, en ocasiones, a este cambio se suman la pérdida de trabajo y problemas psiquiátricos o psicológicos.