Diario de León
Publicado por
MANUELA BODAS
León

Creado:

Actualizado:

NO ASUSTARSE. La adicción que traigo a estas líneas es buena, sana, constructiva, recomendada para todo tipo de persona. Es una adicción curativa, calmante, reconstituyente y que pone a tono a cualquiera que la practique. También es una adicción altamente desintoxicante para todo aquel que, sin practicarla, tenga un consumo más pasivo que activo. Esta adicción está exenta de efectos secundarios y de daños colaterales. Una buena dosis, incluso sobredosis deja el cuerpo y el alma en condiciones óptimas para ser un poco mejores. Si a la adicción a la que me estoy refiriendo, sumamos otra adicción hecha de voz y de verso, que eleva al humano que todos escondemos dentro (unos más dentro que otros), al planeta donde las musas viven libres, al planeta donde podemos encontrar el elixir que para el tiempo; seremos testigos de la esencia de la magia. Y eso fue lo que ocurrió el pasado sábado en la iglesia del Carmen de Veguellina. La magia de la música se adentró en las neuronas de los asistentes para tonificar sus mentes y masajear ese músculo latiente con la emoción y el virtuosismo que los músicos de la banda de la sociedad musical Sones del Órbigo, acompañados por cuatro percusionistas de La Barbacana, y dirigidos magistralmente por su director, pusieron en un concierto extraordinario.

Si a la magia de la música, le unimos la magia de la poesía, tendremos un binomio de incalculables poderes curativos. Un binomio de incalculable fuerza y valor porque no existe nada que haga más libre al hombre que la cultura y el conocimiento. La poesía la puso nuestro extraordinario rapsoda Tomás Néstor Martínez Álvarez, que recitó varios poemas acunado por los acordes de Sones del Órbigo. Escuchar a la banda, unida a la poderosa y sentida forma de interpretar la poesía de Tomás Néstor, es un lujo. Como el mismo Tomás Néstor dijo: «Una farola menos o unos metros menos de asfalto no impiden el engrandecimiento del hombre, pero la cultura y el conocimiento son los cimientos para crecer como personas. Si ponemos freno al conocimiento, a la cultura y a la educación, volvemos a la caverna»

Receta: Luz de sonido y verso con dos salsas Salsa de Sones del Órbigo y salsa de Tomás N.

Esta receta es para agradecer a todos y cada uno de los miembros de la banda Sones del Órbigo la dedicación, el sacrificio, el tiempo, el cariño y el mimo con el que nos tratan en cada concierto, por eso cada vez tienen más adictos. La banda ha creado la más sana de las adicciones. Escucharla en cada concierto es recrearse en la bendita droga de la música. También agradecer la poesía que llega al consumidor como droga de vida.

tracking