«Mi padre compró la tumba para poder enterrar al suyo»
Rosa González indicó que su padre, ya fallecido, había adquirido una tumba en el cementerio de La Bañeza para poder dar sepultura a su progenitor, Ángel González. Sin embargo, murió sin poder ver cumplido este deseo, por el que ahora trabaja su hija. «Hace unos treinta años que manifestamos al Ayuntamiento de Maire de Castroponce la intención de la familia de recuperar los restos de mi abuelo», señaló Rosa Gonzalez. «Mi padre tenía una gran ilusión por hacerlo», añadió.
Ésta matizó que sobre Ángel González y Toribio Santos «está enterrada una señora que no tiene nada que ver con lo que pasó en la guerra civil». La nieta del ultimo alcalde republicano de La Bañeza, que inició la legislatura como teniente de alcalde y llegó a la presidencia del municipio «porque los demás se marcharon», consideró posible que dicha mujer fuese una vecina del municipio inhumada en circunstancias ajenas a la contienda civil.
Dos hijos vivos . Dos hijos de Ángel González continúan vivos: Gabriel, de 96 años, y Victorina, de 80, los dos únicos vástagos que sobreviven de los nueve que tuvo, apuntó su nieta. «A veces pienso que mi tío está resistiendo, a la espera de poder recuperar los restos de su padre», apuntó. Éstos serán enterrados junto con el padre de Rosa González y con un tío de éste en el camposanto bañezano.
Rosa González había amenazado con denunciar al Ayuntamiento de Maire si no aparecían los restos de su abuelo.