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León

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La cazuela de Manuela manuela bodas

Cazuela anda nerviosa, esta semana la receta es muy sabrosa. Tiene ingredientes muy finos y quiere salir airosa. Son garbanzos de primera, los hay de pico pardal, de secano y de ribera, aunque todos vinieron a dar a la misma tierra. A esta tierra de ribera donde se asienta Veguellina. Este pueblo es para algunos, principio de ruta. Parada por unos años, para otros. Meta de una vida para bastantes y pueblo donde han construido rutina muchos.

Receta: Cocido veguellinense con garbazos del 59.

Ingredientes: Quintos nacidos en 1959/ Una tripa de chorizo, curada a la helada de la ribera/ Un lacón de buen cochino/ Tocino y no de cielo no, de tierra y con buena hebra/ Rellenos de miga de pan, con ajo y huevo/ Un buen vino de la tierra y luego cava del Bierzo que está más cerca/ Canciones y piropos para animar la fiesta/ Y-¦ ¡salud para repetir la cena!

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Lleva a remojo esta fiesta de garbanzos del 59, unas cuantas tardes de reuniones para organizar el encuentro multitudinario de todos los mozos e mozas nacidos en tan fértil año. Habrá cena con baile, el 1 de agosto. Se verán las caras con cincuenta abriles o septiembre o mayos, que más da. Se reconocerán unos, otros no se percatarán de momento, del amor de su adolescencia, porque le han crecido las canas, y los kilos, y ya no tiene el andar airoso de los dieciocho. Aquella joven esbelta, que ahora luce tinte rubio y dos tallas más, se parece a Fulanita-¦ ¡No se parece, lo es! Todavía tintinea el cascabel en el pecho al acercarse a saludarla. Dos besos formales, una mirada furtiva, por ver si aún vive aquella chispa en los ojos de la mujer que lo plantó el último verano. Menganito mira un poco tenso al amigo del alma que le levantó a su tórtola, pero se dice qué demonios pelillos a la mar, voy a saludarle y presentarle a mi mujer. Al cabo de un rato todos estarán encantados de reencontrarse, de recordar juntos trastadas pasadas, de rememorar canciones, de traer al presente sueños de la niñez. También habrá un pellizco en el alma por los compañeros que no han llegado o por los que están sufriendo, para ellos un brindis de reconocimiento.