Reportaje | N. GONZÁLEZ
Turistas de dos colores
A la visita en plenas fiestas hay que añadir los atractivos de la comarca
La nieve se ha convertido en un revulsivo turístico para la comarca de Puebla de Lillo.
En Puebla de Lillo los turistas amantes de la montaña y de la naturaleza tienen un destino muy interesante y que ofrece una multitud de oportunidades. Además, si la visita se realiza en los próximos tres días conocerán un aspecto más de esta localidad, el festivo.
En el propio pueblo se puede visitar no sólo la ermita de la virgen de las Nieves sino también el Torreón.
En cuanto al turismo verde, la pertenencia del municipio desde hace mas de 25 años a la Reserva Nacional de Caza de Mampodre ha dado como resultado que fuera de los núcleos de población y de las praderas de pastos la intervención humana se haya reducido considerablemente, por lo que se pueden encontrar parajes naturales prácticamente sin modificar y otros en los que las actuaciones se han llevado a cabo de una forma armónica con el entorno. El auge que desde hace unos años ha experimentado el denominado «turismo verde» ha llevado a la corporación municipal a realizar un importante esfuerzo para desarrollar este tipo de actividades.
Dentro de este campo, el Ayuntamiento rehabilita de una serie de construcciones en las diferentes localidades del término para su destino turístico. Cabe resaltar dentro de este ámbito la reforma de un edificio perteneciente a una empresa minera para la construcción de un Centro de Turismo Rural que permita el alojamiento de grupos de visitantes. La rehabilitación del torreón medieval de Puebla de Lillo por parte de la Junta de Castilla y León para la ubicación en el mismo de la Oficina de Información del Parque, y la construcción de un Centro de Interpretación de la Naturaleza son las principales actuaciones en esta materia.
Pero el turismo de Puebla de Lillo también es blanco, especialmente en invierno gracias a la estación de San Isidro que cuenta con importantes instalaciones. Su apertura de diciembre a mayo atrae a un gran número procedentes de Castilla y León, Asturias, Galicia y Portugal. Las importantes mejoras llevadas a cabo en la Estación de San Isidro durante los últimos años la convierten en un lugar muy adecuado y agradable para la práctica del esquí en todas sus modalidades, siendo en relación calidad/precio una de las mejores.