Reportaje | g. argüello
Un rastrillo para erradicar el hambre
Voluntariado, sensibilización y bajos precios se unen contra la pobreza
Manos Unidas ha instalado en un local cedido su mercado solidario.
Manos Unidas y La Diócesis de Astorga han organizado un rastrillo solidario para conseguir donativos colaborando para que el mundo no siga sufriendo la extrema pobreza. Dos escuelas en Haití y un centro sanitario de Uganda han sido, de entre muchos, los proyectos elegidos para recibir la totalidad de los beneficios que se consigan. El rastrillo estará abierto todos los días de la semana, en horario de 12.00 a 14.00 y de 19.00 a 21.00 hasta el domingo día 9 por la mañana. Objetos de decoración, antigüedades, alimentación, libros, cerámica y otros muchos objetos se exponen en este rastrillo como moneda de intercambio a las donaciones.
La falta de cultura, la situación de mujeres gestantes y madres, el hambre, la salud y la escasa escolarización de los países pobres son los principales problemas a los que la diócesis intenta arrimar el hombro cada año intentando que los objetivos del milenio se puedan cumplir.