Rabanal del Camino se enfrenta con su párroco por los actos de las fiestas
La pedanía exigirá al Obispado de Astorga que sustituya al sacerdote, miembro de la comunidad de monjes benedictinos de San Salvador del Monte Irago

El párroco abandona el templo escoltado por agentes, en una foto facilitada por los vecinos.
Rabanal del Camino ha cambiado el jolgorio por la bronca, con intervención de la Guardia Civil incluida, en la celebración de sus fiestas. El origen de la polémica parece ser el proyecto de restauración de la iglesia de La Asunción y la negativa del párroco a sentarse con los representantes de la junta vecinal del pueblo para organizar las celebraciones de carácter religioso de los festejos patronales.
La tensión ha llegado hasta el punto de que ayer, el párroco abandonó el templo en el que se celebró la misa dominical acompañado por la Guardia Civil -”según explicó, los agentes aconsejaron la espera ante la posibilidad de que se produjera algún percance-”, mientras los vecinos proferían gritos de «fuera, fuera».
Desde la junta vecinal, Juan José Prieto, vocal eregido ayer en portavoz de la pedanía, acusó al sacerdote y monje benedictino, Juan Antonio Torres, de imponer una restauración para el templo que supone modificaciones a las que se oponen los vecinos, como la eliminación del reloj de la torre y la peatonalización del entorno de la iglesia y una reforma interior «que impediría volver a colocar los retablos y las imágenes», además de falta de diálogo en lo relativo a las fiestas, que llevó que el sábado, festividad de la Virgen de la Asunción, «la misa duró un cuarto de hora, estaban ocho personas y, el resto de la gente estuvo fuera cantando canciones de misa».
El presbítero, sin embargo, manifestó ayer no entender la polémica con respecto a las fiestas «en un estado en el que se cuida especialmente la separación entre lo civil y lo religioso. Los actos de culto se atienden según un criterio pastoral», señaló. El monje negó que se acortase la misa: «Se leyeron todos los textos litúrgicos que prevé esta fiesta, incluido el Canon Romano, que es la plegaria eucarística más larga». Con respecto a los sucesos fuera del templo, indicó que asistió a «un sacrilegio masivo».
Tanto el vocal de la pedanía como el cura coincidieron en afirmar que ayer una puerta del convento se encontraba bloqueda. Los efectivos de la Guardia Civil no se retiraron hasta que un cerrajero pudo abrir la puerta.
El sacerdote indicó que la restauración de la iglesia «depende de la Dirección General de Patrimonio, al tratarse de un Bien de Interés Cultural de la Junta».