Mueren dieciocho ovejas en el ataque a una majada de Villanueva de Jamuz
Los responsables de la explotación no descartan que la matanza sea obra de «personas malintencionadas» ante el número de perros que guardan el aprisco

Algunas de las ovejas muertas en la majada esperaban ayer su retirada de la explotación.
Sucedió en la madrugada del viernes. Eran alrededor de las tres de la noche cuando los dueños de una majada situada en Villanueva de Jamuz escucharon los ladridos insistentes de los perros que cuidan las alrededor de mil cabezas de ovino de leche, se su propiedad. Los ganaderos acudieron a la explotación para ver qué sucedía, encontrando dieciocho ovejas muertas y otras diez heridas fruto de un ataque que ayer no sabían si atribuir al lobo, a perros asilvestrados o a alguien malintencionado.
Algunas de las ovejas muertas presentaban el vientre abierto, hecho que podría ser indicio del ataque de cánidos, aunque los responsables de las ovejas mostraban su escepticismo ante esta posibilidad, porque «el domingo pasado nos encontramos al ganado en mitad de la carretera» -”suponen que alguien abrió las puertas de la majada-” y ante «los mastines que tenemos aquí», en número suficiente «para que al lobo no se le ocurra entrar», explicaron.
El examen del veterinario. El veterinario habitual del aprisco reconoció tanto a los animales heridos, que intentan ahora recuperar, como los cadáveres, sin que, al parecer, comunicase a los propietarios una explicación clara de lo ocurrido.
A las cuatro de la madrugada del viernes, a petición de los ganaderos, una patrulla de la guardia Civil se personó en el lugar del siniestro y, por el momento, se ha interpuesto una denuncia ante la posible existencia de un delito de daños.
Los animales muertos aparecieron en la misma zona de la majada, tanto en el interior como en el exterior de la nave en la que se guarda el ganado. No había cadáveres desperdigados, explicaron en la explotación.
A mediodía de ayer se esperaba que por la tarde un camión de la empresa Revisa llegara hasta el redil para hacerse cargo de los cadáveres.
Cabe recordar que en noviembre del 2006 un conductor atropelló a un lobo en la localidad de Santa Elena de Jamuz, vecina a Villanueva. La presencia de este animal en la zona se consideró entonces sumamente excepcional.