Comienzan las obras para devolver la Cruz de Ferro a su estado original
El objetivo es frenar el deterioro que ha afectado al montículo de piedras y a su entorno inmediato. Tras la intervención, quedará protegido con un cerramiento de madera

Cruz de Ferro. RAMIRO
Camino Francés Federación ha anunciado este martes que los trabajos para recuperar y proteger la Cruz de Ferro comenzarán a finales de esta semana, una vez que realizadas sobre el terreno las comprobaciones necesarias para concretar su ejecución. Los trabajos, promovidos por la Junta de Castilla y León a través del Ayuntamiento de Santa Colomba de Somoza, cuentan con el acompañamiento de Camino Francés Federación, con el objetivo de frenar el deterioro que durante los últimos años ha afectado al montículo de piedras y a su entorno inmediato. Las asociaciones del Camino están incorporadas al proyecto con la intención de velar por que la recuperación se lleve a cabo con el máximo respeto al hito peregrino.
El elemento central de los trabajos será recuperar el montículo de piedras que los peregrinos han ido depositando a los pies de la Cruz durante siglos. En los últimos años ha ido perdiendo su configuración original, se han retirado y desplazado piedras para formar estructuras y figuras geométricas, el suelo ha quedado expuesto en algunas zonas y el tránsito de vehículos y el vandalismo han contribuido a su deterioro. De esta forma, se ha alterado una configuración que permanece en la memoria de cientos de miles de peregrinos de todo el mundo.
El diseño que ahora se llevará a cabo fue previamente sometido a exposición pública a través de las redes sociales, donde se presentaron diferentes propuestas para la recuperación del enclave. El modelo finalmente elegido obtuvo el 80 % de los votos, convirtiéndose en la opción mayoritariamente respaldada entre las alternativas planteadas.
El proyecto plantea recuperar el montículo a partir de las piedras que ya están allí. Se redistribuirán manualmente para devolverle una disposición más próxima a la tradicional, reconocible todavía en fotografías antiguas.
Para que esta recuperación pueda mantenerse en el tiempo, se consolidará el terreno sobre el que se asienta el montículo y se mejorará el drenaje mediante la limpieza y acondicionamiento del entorno. También se retirarán del propio montículo los objetos, residuos y otros elementos que no forman parte de las piedras depositadas por los peregrinos.
Una segunda parte de los trabajos estará destinada a evitar que el deterioro vuelva a reproducirse. El montículo quedará delimitado mediante un cerramiento de madera que permitirá protegerlo sin ocultarlo. El acceso de vehículos a la zona inmediata a la Cruz se impedirá y desaparecerán las plazas de aparcamiento más próximas al hito jacobeo. Ese espacio, anejo al montículo, se recuperará posteriormente con tierra vegetal y especies autóctonas como brezos, jaras, escobas y retamas.
El proyecto contempla también una mejora de las condiciones de acceso al lugar. Se habilitará un recorrido accesible hasta la base del montículo para personas con movilidad reducida a partir de las indicaciones de los técnicos de la ONCE.
La nueva ordenación incluirá además un panel interpretativo sobre el enclave.