Los rendimientos de la remolacha han caído a niveles de hace 30 años
El sindicato culpa a Azucarera de parte del desastre y pide un grupo de trabajo La última campaña no ha sido rentable «pague lo que pague la industria», según señala Asaja

Instalaciones de la fábrica de Azucarera de La Bañeza.
Asaja León ha advertido este miércoles del desplome de los rendimientos remolacheros en la provincia leonesa la pasada campaña, con 64 toneladas por hectárea, a la cola de todos los países europeos, consecuencia también de la política de la empresa AB Azucarera, y ha anunciado que planteará al Gobierno autonómico un grupo de trabajo que analice lo sucedido.
La Comisión Provincial de Estadística Agraria, reunida en la Delegación Territorial de León de la Junta, ha dado a conocer los rendimientos relativos a la campaña 2024/2025, recientemente finalizada, situándose en tan solo 64,6 toneladas por hectárea.
«Los de Castilla y León, aunque también son muy malos, son no obstante superiores, situándose en 76,3 toneladas por hectárea», ha puntualizado la organización.
Para tener registros de rendimientos tan bajos hay que retrotraerse a principios de la década de los noventa del pasado siglo, ya que desde entonces, y hasta hace cuatro o cinco años, los rendimientos siempre habían experimentado tónicas ascendentes para situarse en el entorno de las 100 toneladas por hectárea.
«Era habitual que los mejores cultivadores consiguieran rendimientos superiores a las 120 toneladas por hectárea; con estos rendimientos tan bajos, es imposible rentabilizar el cultivo de la remolacha», en opinión de Asaja, independientemente del precio al que paguen las industrias azucareras.
El sindicato ha considerado que se ha llegado a este «desastre agronómico» como consecuencia también de la política de la empresa AB Azucarera, que ha abierto la puerta a nuevos remolacheros –en modelo de contrato compartido— a los que previamente «no ha formado en el conocimiento del cultivo y ha restringido las dosis de abonado».
A esta situación, la organización ha sumado la orientación errónea en la selección genética de nuevas variedades, así como a la retirada, por parte de la Unión Europea, de productos fitosanitarios, entre ellos los neonicotinoides, sin los cuales no se combaten eficazmente plagas y enfermedades que acaban con las cosechas.
Entre la estrategia de AB Azucarera ha estado el copar la gestión de la asociación Aimcra, la Asociación de Investigación para la Mejora del Cultivo de la Remolacha Azucarera, «relegando a los agricultores a un puesto de meros espectadores».
Asaja ha recalcado que esa asociación ha sido artífice de las mejoras en el cultivo, que ha habido durante décadas, pero «ahora toma decisiones erróneas siguiendo las directrices y los intereses industriales, olvidándose de los intereses agrarios».
Por todo esto, porque con rendimientos de 64 toneladas por hectárea, a la cola de todos los países europeos, «no se es competitivo», Asaja va a promover que la Junta de Castilla y León cree un grupo de trabajo, dirigido por el Itacyl y en el que participe el sector, que analice las causas de este desplome en los rendimientos de la remolacha.
Asaja explicó este martes en un comunicado que el precio al que este año se ha contratado la remolacha, en el entorno de los 36 euros por tonelada, «no permite cubrir los costes de producción si se obtienen medias de producción de 75-80 toneladas por hectárea, por lo que no se habría sembrado ni una sola hectárea a no ser por la ayuda de la PAC». «Los escasos avances genéticos en las semillas, junto a la prohibición de determinados productos fitosanitarios para el control de plagas y enfermedades, han hecho retroceder en varios años las medias de producción, y consecuencia de ello los ingresos por hectárea», señaló el sindicato agrario, que también valoró que molturar en Toro hará que las campañas sean excesivamente largas, ocasionando pérdidas a los productores al limitar las opciones de siembra en las parcelas, para el año siguiente. Si no se pacta con los productores el calendario de entrega de la remolacha, serán muchos los que, por esta razón, abandonen el cultivo.