Caen los últimos restos de la Sama-Velilla
Comienza en Asturias el desmantelamiento de una de las torretas que siguen en pie de la fracasada línea eléctrica. Otras dos torres aún permanecen en Boca de Huérgano

Una de las torres instaladas en Boca de Huérgano
La empresa Red Eléctrica de España ha iniciado el desmantelamiento de las tres últimas torretas que permanecen en pie del fracasado proyecto de la línea Lada-Velilla (Sama-Velilla), que discurre entre Asturias y Palencia atravesando la montaña leonesa. Este desmantelamiento contaba con la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada en julio de 2023. El proyecto recogía retirar 52 kilómetros de línea en Asturias y otros 13,7 entre León y Palencia de un trazado eléctrico que generó una gran polémica social en León y contra el que se presentaron más de 27.000 alegaciones. La línea de alta tensión se autorizó y declaró de utilidad pública en 1986, se construyó parcialmente y nunca llegó a entrar en servicio.
Tras el desmantelamiento principal, quedaron en pie tres torretas: una de ellas en la comunidad del Principado de Asturias, en el puerto de Tarna, dentro del Parque Natural de Redes. Hasta esta torreta llegaron con los cables, momento en el que se paralizaron las obras. Las otras dos torretas están en el municipio de Boca de Huérgano; concretamente, una en las proximidades de la localidad de Besande y la otra en uno de los márgenes de la carretera LE-234, que une Boca de Huérgano con Prioro. Estas torretas permanecían a la espera de ser desmanteladas.
Hace más de un año se acordó que la retirada no estaba sometida a evaluación de impacto ambiental: «De conformidad con lo establecido en el apartado I del artículo 7 de la Ley 21/2013, de 9 de diciembre, de evaluación ambiental, el desmantelamiento de líneas eléctricas no estaría sometido a trámite de impacto ambiental por no encontrarse este supuesto ni en el Anexo I ni en el Anexo II de dicha ley. No obstante, Red Eléctrica instó un procedimiento de evaluación de impacto ambiental simplificada».
El movimiento cívico creado contra el proyecto, que presidió Camino Alonso, fue clave en la oposición a esta línea, que en un principio se proyectó para atravesar el Parque Regional Montaña de Riaño y Mampodre y, más tarde, se modificó para cruzar los montes de la montaña central leonesa.
El colectivo logró paralizar ambos proyectos de esta línea de 400 kV. Finalmente, en el año 2015, el entonces Ministerio de Industria, Energía y Turismo constató en el Plan de Desarrollo de la Red de Transporte de Energía Eléctrica 2015-2020 que la infraestructura no estaba justificada desde el punto de vista económico.