León se abre paso para vivir los mejores días del año
ramiro
El cortejo de la -˜Morenica-™, como la llamara el cronista, ofreció ayer algunas de las imágenes más típicas de la Semana Santa leonesa. Las -˜manolas-™ o ese gentío que acompaña los cortejos procesionales por lugares emblemáticos como la plaza del Grano o la Cuesta de las Carbajalas que, no por mil veces vistas, dejan de emocionar a los miles de leoneses que siguen las procesiones y los actos semanasanteros. La tarde, ayer, tuvo además la luz de esos días de primavera soleada de León. La -˜Morenica-™ fue pujada por los braceros del Mercado y también por varios concejales -incluidas dos concejalas- y el alcalde. Bueno, más bien fue una pujadina, como dicen los cofrades del barrio. Unos minutos y por la Calle Ancha, una nueva tradición que apenas tiene unos pocos años. La -˜Morenica del Mercado-™, o La Antigua del Camino, que por nombres no quede, es una de las imágenes más queridas de León. Tallada en madera de peral en el siglo XV, se le atribuyen varios milagros, como que León no fuera víctima del cólera o la peste. Antes de recogerse, el corte vivió momentos emocionantes, como en el convento de las Carbajalas, donde se cantó la primera salve; en la capilla del Cristo de la Victoria, en la Calle Ancha, con la plegaria que entona el Coro de las Escuelas Municipales, el cántico de la Salve, otra vez, en la plaza de Santo Domingo, o ese himno a la patrona de León que rinde homenaje a todos los participantes a la entrada, otra vez, a su casa. Las dos imágenes que acompañan esta página resumen no sólo lo que pasó ayer en las calles de León, sino ese sentimiento de fraternidad que los abades intercambiaron antes de la procesión. León se abre paso.