El cielo no tuvo piedad de las damas
ramiro
Sin indulgencia. Las Primeras lluvias de la primavera dejaron en el Santuario de Fátima los pasos de la Virgen de la Piedad y del Crucificado y a las Damas de la Piedad, que tendrán que esperar mejor suerte para el próximo año. Si bien a las diez de la noche, hora prevista para la salida del cortejo, parecía que las nubes iban a permitir que se celebrara el acto penitencial, pronto se vio que la aventura de estropear las tallas podía acabar con el peor resultado, motivo por el que las Damas de la Piedad, la única cofradía de Astorga formada exclusivamente por mujeres, se conformaron por el rezo en el interior del templo en el sacrificio que supone para las cofrades no cargar con sus pasos. Al menos, gozaron de buen tiempo el Viernes de Dolores, cuando procesionaron el Cristo. | a.d.m.