EL HOMENAJE DE LA CIUDAD
El más común de los singulares
Pablo San José recibe el reconocimiento de Personaje Singular de la Semana Santa por su empeño en difundir la Pasión leonesa, un acto en el que se pidió el título de patrona de la ciudad para la Virgen del Mercado.

Fláker, Majo, Lamelas, Pablo San José con el título y Silván. RAMIRO
SUSANA VERGARA PEDREIRA | LEÓN
Tenía que ser de esta ciudad de Semana Santa este papón nacido en la calle Arco de Ánimas, la que conducía al camposanto, y bautizado en el Mercado, corazón de la devoción leonesa. Pablo San José —«el más común de los singulares», según dijo emocionado— recibió ayer el título de Personaje Singular de la Semana Santa en un acto celebrado en la iglesia del Mercado, donde sobrevoló el espíritu de don Enrique, el añorado párroco fallecido hace exactamente un mes.
Durante el acto, Manuel Fláker, administrador eclesiástico de la parroquia del Mercado nombrado por el obispo de León tras la muerte del párroco, solicitó el título de patrona de la ciudad para la Virgen del Mercado e instó a «la autoridad eclesiástica» a concederlo. «Sé que a don Enrique le hubiera gustado», dijo.
El «buen mozo» de la agrupación de braceros del Mercado, como definió el alcalde, Antonio Silván, a Pablo San José, recogió al borde de las lágrimas el reconocimiento ante la Señora de León, su «querida Morenica», preparada para salir en procesión. El cronista oficial de León, Máximo Cayón, glosó la figura de San José como papón, nazareno, bracero de la Virgen y abad del Dulce Nombre, y su labor a favor de la Semana Santa desde su cargo en la Cámara de Comercio. Es, dijo, “un espíritu alerta” de la ciudad.
Pablo San José ligó su aventura vital en la semana de Pasión a su madre y recordó que siendo él un crío, enfermó en Valencia de Don Juan de unas extrañas fiebres y su madre, que dos años antes había perdido ya un hijo, se lo ofreció al Nazareno. Y así fue como San José comenzó a salir en procesión, vestido con túnica morada y un cordón dorado al cuello tras el paso de la talla titular del Dulce Nombre. Tuvo también un emocionado recuerdo para don Enrique, «mi amigo, mi confidente y mi consejero”.
Pablo San José añadió que el reconocimiento era «inmerecido» porque él siempre se había sentido un papón que «ama con devoción la Pasión leonesa».
De lo espiritual a lo terrenal, no olvidó referirse al impacto económico de la Semana Santa en León y tuvo un cariñoso reconocimiento para Julio Saurina y Marta De Francisco, sus colaboradores, por su esfuerzo en llevar a cabo el ambicioso proyecto para conseguir una repercusión internacional de la provincia, auspiciado por la Cámara de Comercio, organismo que otorga el reconocimiento de ‘Singular’ y que ha generado la marca ‘León, ciudad de Semana Santa’. El presidente de la Cámara, Manuel Lamelas, hizo hincapié en que el título nació con el objetivo de premiar «los méritos de los hijos de esta tierra con los que a veces no se hace justicia».
Y así fue como Pablo San José, del que no se concibe procesión sin él en una tierra donde no siempre es fácil vendimiar, se convirtió en lo que ya es, singular.