Las cofradías históricas tiñen de negro la tarde del lunes santo con la procesión de la pasión

ramiro
Pinteó la lluvia en los prolegómenos, pero fue sonar la campana y detenerse los cielos para ver a la puerta de la capilla de Santa Nonia la salida de la procesión de la Pasión. El cortejo de los ‘negras’, la marcha de las tres cofradías centenarias de la ciudad de León, no faltó a su cita con el Lunes Santo para condensar la esencia de la Semana Santa leonesa en una sola tarde. Las calles de la capital se recogieron en el paso respetuoso de las tres imágenes que marcan por sí solas el desfile procesional sin necesidad de más tronos: la Virgen de las Angustias, talla del siglo XVI de Juan de Angers; Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la escuela castellana del siglo XVII; y la Virgen de la Piedad, de Luis Salvador Carmona, del 1750, portada a hombros de los hermanos de la Real Cofradía del Santísimo Sacramento de Minerva y la Santa Veracruz. Pero no fueron solas, ni mucho menos, sino guiadas por los centenares de papones y los leoneses agolpados en las aceras.