A falta de indulto, bueno es El Perdón
La penitenciaría de Villahierro consigue que el juez conceda la libertad condicional a un preso para escenificar el acto del Locus Apellationis.
Un momento de la procesión celebrada el pasado año en la capital leonesa. RAMIRO
miguel ángel zamora | león
El Centro Penitenciario Provincial de Villahierro gestionó ayer los trámites necesarios, bajo la aquiescencia del juez de Vigilancia Penitenciaria y en coordinación con la cofradía del Santo Cristo del Perdón para que un recluso que cumplía pena por un delito contra la seguridad vial pueda escenificar esta tarde ante el Locus Apellationis el acto que toma su nombre del de la cofradía de San Francisco de la Vega, que respiró aliviada ayer tras conocer que, si bien no dispondrá del indulto tradicional, sí podrá liberar a un recluso. La misma prerrogativa se concedió a la Hermandad de Jesús Nazareno en Ponferrada, que el próximo Jueves Santo podrá repetir su tradicional acto en la capital del Bierzo, para liberar a un recluso en paralelo.
Los trámites se iniciaron el pasado viernes, tras conocer que el Consejo de Ministros, tal como adelantó este periódico, denegaba las dos propuestas de las congregaciones de León y Ponferrada.
En el caso de la capital, el elegido es un interno que cumplía condena de prisión por un delito relacionado con accidentes de circulación. Había cumplido ya dos tercios de la condena total y su evolución estaba siendo positiva, por lo que se determinó a primera hora de la tarde de ayer su salida de prisión hoy, para acogerse a la situación de libertad condicional.
Se tata de una situación subsiguiente a la suspensión de la prisión restante, que permite verificar la capacidad de autocontrol del sujeto para vivir en libertad y desistir de delinquir.
José Luis Cabada, abad de la cofradía, mostró ayer su satisfacción por la resolución adoptada: «Sabemos que a partir de ahora, cada vez va a ser más difícil conseguir el indulto, pero lo que no queremos es perder la esencia del acto y que en años próximos se pueda seguir celebrando, aunque somos conscientes de que hay menos reclusos que cumplan las condiciones».