Los mejores recuerdos de la Semana Santa siempre se vivieron en pantalones cortos

JAVIER FERNÁNDEZ ZARDÓN
La tradición de recordar lo momentos más entrañables de la Semana Santa siempre se asocia a los pantalones cortos de la niñez. Las fotos en blanco y negro de niños con chupa chups, el olor a incienso desde la más tierna infancia, el respeto y hasta cierto punto el temor al sacerdote de turno, las tenebrosas lecturas que conminaban a huir del pecado... Todo aquello ha pasado al recuerdo y hoy hasta los personajes de las series de ficción se asoman a las procesiones. Dice la tradición de los papones que no ha terminado de verdad la procesión hasta que no pasa el vendedor de los globos y algo de cierto tiene que tener el asunto para que a día de hoy siga existiendo entre los más pequeños tanta predilección por los personajes de ficción en una lección de realidad tan cruenta a veces como es una procesión.