La bienvenida y el último adiós
Los ciudadanos despidieron anoche a La Piedad de Gregorio Fernández, que quedará reservada para el culto, durante una emotiva procesión en la que se estrenó su réplica
La cofradía bañezana de Nuestro Padre Jesús Nazareno sacó anoche a la calle su vía crucis procesional, que enmarcó un hecho histórico en la Semana Santa de la ciudad: la despedida a La Piedad que Gregorio Fernández tallara en el siglo XVII. La imagen desfiló junto a su réplica, elaborada por Mariano Nieto este año y con entre cerca de un centímetro y medio y dos más de altura, mientras el cortejo recorrió la distancia que separa la capilla de la hermandad de la plaza Mayor. En ese momento, la hermosa imagen de Fernández, desfilando sobre ruedas, fue introducida por los cofrades en la iglesia de Santa María, en el silencio sobrecogedor que guardaban los numerosos asistentes al acto. La talla, recientemente restaurada de algunos roces y golpes derivados de la actividad procesional, quedará reservada en lo sucesivo únicamente al culto. Mientras, la copia de la obra, portada por unos setenta braceros, parecía contemplar la escena a escasa distancia. Después, el cortejo continuó su camino, rezando las estaciones del vía crucis y viviendo con gran recogimiento un recorrido en el que sólo rasgaban el silencio los golpeteos rítmicos de los hermanos sobre los tambores con los que acompañaban los pasos. Completaban la comitiva el Crucificado Tendido, que portaban algunos niños de la cofradía; el Crucificado que realizó Sanz Herranz en 1986 y que llevaban 20 braceros; y la Soledad, una obra de autor desconocido, de finales del siglo XIX y principios del XX, cuyo peso soportaban 40 hermanas. A la procesión acudieron, entre otras autoridades, el obispo de Astorga, Camilo Lorenzo, que hace unos días bendecía la talla original y la copia, y el alcalde bañezano, José Miguel Palazuelo. Hoy la cofradía de la Vera Cruz organizará la procesión del Encuentro, que partirá a las 22.00 horas de su capilla. Los hermanos procesionarán la imagen de Nuestra Señora de la Esperanza y la del Cristo de las Tres Caídas. Los dos pasos, que recorrerán calles diferentes, quedarán frente a frente ante la iglesia de Santa María, en el momento central del trayecto.