Los faroles rojos y blancos portan la luz de los más veteranos y de la juventud
Los faroles rojos de la cofradía del Santo Cristo del Perdón son uno de los signos emblemáticos de sus orígenes vinculados al barrio ferroviarios. Son los hermanos mayores de la cofradía los que portan estas luminarias delante del hermano encargado de llevar el hábito para el reo liberado en señal de hermandad. Los niños y niñas de menos de trece años portan faroles con luz blanca y acompañan al paso de la Condena de Cristo, el que requiere de más esfuerzos en el desfile procesional del martes santo. La cofradía fue acompañada ayer también por los hermanos de Jesús Cautivo de Oviedo, que precedieron a la sección de Manolas junto al paso de Madre de la Paz. El Perdón recibió un año más el respaldo del político leonés Alfredo Prada, actualmente vicepresidente segundo de la Comunidad de Madrid y consejero de Interior y Justicia. Prada portó su vara de seise de honor entre el plantel de autoridades, que la cofradía le concedió en reconocimiento a su ayuda para recuperar la tradición de indultar a un preso en Semana Santa en 1998. Igualmente, estuvieron presentes ante el Locus Apellationis el director del penal de Mansilla de las Mulas, José Manuel Cendón, y el director de Cáritas, Julio Prieto, así como el subdelegado del Gobierno, Francisco Álvarez, y los miembros de la Corporación municipal Ángel Valencia, Sonia Alonso, Susana Travesí y Natalia Rodríguez, Javier Chamorro, María José Alonso, Ibán Álvarez y Francisco Gutiérrez.