La tortuosa Sierra de Salamanca ofrece vinos con carácter e identidad propia

Los viñedos crecen en los bancales.
Los vinos amparados por la DOP Sierra de Salamanca, con derecho al uso de la mención vino de calidad, pueden ser blancos, rosados y tintos. Su zona de producción está ubicada al sur de la provincia de Salamanca. Es una zona pequeña zona que se caracteriza por una orografía tortuosa a la que se adaptan las parcelas de viñedo dispuestas en bancales en las laderas sobre el río Alagón.
Sus vino blancos se elaboran con las variedades Palomino, Moscatel de Grano Menudo y/o Viura, los rosados cuentan con el menos un 70% de variedades tintas, mientras que el tinto se elebora con las variedades Rufete, Garnacha Tinta y/o Tempranillo.
El terruño de la DOP Sierra de Salamanca da lugar a blancos equilibrados, con notas aromáticas vegetales, frutas blancas y florales. En boca resultan untuosos y largos, con una acidez equilibrada resultado del clima y suelo de la zona. Tienen un toque mineral procedente de los suelos del territorio y aguantan bien el paso del tiempo. En lo que se refiere a los tintos, la Rufete da lugar a vinos muy particulares, con notas a frutos rojos, especies y plantas de bajo monte; con taninos elegantes y especiados.
Los suelos ácidos de la zona, poco comunes en Castilla y León, imprimen características organolépticas singulares y de calidad, confiriendo a los vinos una identidad particular. Además, el microclima de la zona, Mediterráneo templado húmedo, otorga tipicidad a los vinos.