Diario de León

David Chamorro, agricultor jubilado: "En el campo trabajas mucho y no sacas nada"

Conoce bien el sector primario le ha dedicado su vida. Comenzó de la mano de su padre con 13 años y ahora, con 70, repasa cómo está el panorama

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Ana Gil
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León

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Siempre ha estado vinculado al campo. Tanto, que con 13 años empezó en él de la mano de su padre y ahí estuvo hasta los 65 cuando le llegó la hora de jubilarse. Ahora echa una mano a su hija, porque este mundo es el suyo, el que conoce y al que ha dedicado su vida. Se llama David Chamorro y es de Bercianos del Páramo. Ahora, ya retirado a sus 70 años, orienta a su hija si lo necesita en su tuerra de 57 hectàreas en la que cultiva maíz. 

El panorama ahora es bien diferente a cuando él empezó. Lo hizo con cinco hectáreas y asegura que ahora es mucho más complicado que en sus tiempos. «La cosa está mal, porque trabajas mucho y no sacas nada», señala mientras recuerda que «el año pasado mi hija tenía 40 hectáreas de maíz y lo que hizo fue cambiar el dinero y este año, parecido». Lo comido por lo servido, según él. «El abono, el gasóil, los sulfatos... todo es muy caro», argumenta.

En su larga trayectoria laboral, ha cultivado alubia, trigo, remolacha, colza... «de todo». Apunta que antes era más fácil vivir de esto, como cuando se hizo su casa en los años 80 por tres millones de pesetas, «algo impensable hoy en día».

Relevo generacional

Tiene claro que el relevo generacional es una utopía si el campo no te viene de familia porque la inversión que hay que hacer para poder empezar es estratosférica. «No puedes empezar si no es por tradición familiar porque las fincas están carísimas». Peor la maquinaria y eso lo sabe bien David: «En el año 70 un tractor costaba 400.000 pesetas y hoy, ese mismo, ciento y pico mil euros. El que se incorpora es porque se lo deja su familia, sino es imposible la inversión». Calcula que ronda los 600.000 euros para empezar de cero. «Y de ahí en adelante».

Lo bueno que tiene para él su tierra, el Páramo, es la modernización y el sistema de riego. «Son buenísimos los de Iriego porque con esto han cambiado el campo para bien. Aquí sí compensa lo que pagas», apunta al tiempo que explica que el riego por inundación no dejaba tiempo para nada más. Ahora bien, «aquí han desaparecido vacas, ovejas y de todo, sólo queda el campo». Y mermado, porque «antes éramos 130 agricultores y hoy quedan 15». También aborda otro de los temas de actualidad en el sector, la PAC. «El campo está fastidiado y, si nos quitan la PAC, no sé qué va a pasar». Eso sí, «fatal» Mercosur.

Dice que en su zona no ve a gente joven incorporarse al campo y no le extraña porque «tienes que tener muchas tierras para poder vivir de ellas». Además, «la gente joven quiere otra cosa y no esto, porque es un trabajo muy inseguro».

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