Diario de León

Europa da luz verde a Mercosur tras adoptar salvaguardas agrícolas

El respaldo de Italia desbloqueó el pacto con Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, dando paso al que será el acuerdo comercial más grande para el conjunto comunitario

Las protestas se han extendido por todas las capitales europeas, en la imagen, París.

Las protestas se han extendido por todas las capitales europeas, en la imagen, París.CHRISTOPHE PETIT TESSON

Publicado por
Bruselas

Creado:

Actualizado:

Los Veintisiete han dado este viernes luz verde a la firma del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay), en una decisión por mayoría cualificada que se formalizará en las próximas horas mediante procedimiento escrito, según han informado fuentes europeas.

El visto bueno de los Estados miembro, pese al rechazo de países como Francia y Hungría, se ha producido en una reunión a nivel de embajadores en Bruselas después de que en la misma sesión se aprobaran primero formalmente las salvaguardas negociadas en diciembre para reforzar la protección del sector agroalimentario europeo.

Una vez concluya el procedimiento escrito a las 17.00 horas de este mismo viernes, se hará oficial el mandato que permitirá a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, acompañada por el presidente del Consejo Europeo, António Costa, firmar el acuerdo de asociación y el tratado de libre comercio con los socios del Cono Sur.

La firma de los acuerdos permitirá la entrada en vigor inmediata y provisional de la parte comercial, hasta que concluya plenamente el proceso de ratificación por ambas regiones, incluido el visto bueno del Parlamento Europeo (que podrá aprobarlo o tumbarlo, pero no modificarlo) y los parlamentos nacionales.

Fuentes de la presidencia chipriota que este semestre coordina el Consejo de la UE, el debate a nivel de embajadores ha permitido constatar que existe una «amplia mayoría» de países que respaldan la firma de los acuerdos y la aplicación provisional de las disposiciones comerciales.

Otras fuentes consultadas por Europa Press indican que Francia, Hungría, Irlanda, Polonia y Austria votaron en contra y Bélgica se abstuvo, lo que en la práctica no suma el peso necesario para impedir la adopción por mayoría cualificada, es decir, el apoyo de al menos 15 Estados miembro que representen como mínimo a un 65% de la población de la UE.

La firma del acuerdo llegará así pues más de un año después de que se anunciara el fin de las negociaciones entre la Comisión Europea —que habla en nombre de los 27 en política comercial— y los países de Mercosur en diciembre de 2024; y tras un primer intento el pasado diciembre, cuando el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y la mandataria italiana, Giorgia Meloni, frustraron la firma para exigir más medidas de apoyo para los agricultores.

Ha sido precisamente el cambio de posición de Italia, que este viernes ha apoyado la firma, lo que ha permitido que salga adelante la luz verde para firmar un acuerdo que las partes han negociado durante dos décadas. Para ello, los embajadores han tenido que aprobar formalmente primero las salvaguardas que refuerzan la protección del campo europeo ante potenciales distorsiones graves causadas por la apertura al mercado del Mercosur en sectores como las aves de corral, la carne de vacuno, los huevos, los cítricos y el azúcar. Este marco establece umbrales específicos para que la Comisión Europea pueda iniciar investigaciones —y activar medidas específicas después— en caso de fuerte impacto en productos agrícolas sensibles europeos. En diciembre, el Consejo y el Parlamento acordaron fijar estos umbrales en un 8%, pero finalmente se han reducido a un 5% —tal y como defendía la Eurocámara de salida— para satisfacer las demandas de Italia. De este modo, Bruselas actuará cuando las importaciones de productos sensibles se incrementen de media un 5% y los precios caigan en el mismo porcentaje en un periodo de tres años (frente al 10% que propuso la Comisión en un primer momento). El acuerdo sobre las salvaguardas necesita aún la formalización por adopción del pleno del Parlamento Europeo y del Consejo para su entrada en vigor.

Los pros y los contras

El acuerdo con Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) genera amenazas y oportunidades para las empresas agroalimentarias españolas, aunque para el sector primario se ha convertido en el catalizador del descontento y de las protestas contra las políticas de la Unión Europea (UE). La ganadería destaca entre los sectores que se ven más amenazados mientras que, del lado opuesto, hay ventajas para los aceites de oliva o los vinos españoles. El Gobierno español insiste en la importancia de una zona de libre comercio entre los dos bloques y, más aún, en el entorno geopolítico actual. Los agricultores y los ganaderos rechazan el acuerdo mientras que en la industria transformadora, representada por su patronal FIAB, hay una posición favorable. «Hay sectores con oportunidades, como los mediterráneos, pero no hemos logrado las mejores condiciones de acceso inmediato a Mercosur; los intereses defensivos y ofensivos no están alineados y el acuerdo puede generar desequilibrios», según ha declarado el director general de Cooperativas Agro-Alimentarias, Gabriel Trenzado.

El acuerdo incluye concesiones a Mercosur en el vacuno, en las aves de corral, en el etanol y en el arroz, aunque con plazos y de forma gradual; en los envíos cárnicos limita las preferencias a una fracción de la producción de la UE (el 1,5 % para la carne de vacuno y el 1,3 % para las aves de corral). En cuanto a los productos que exporta España, beneficia al vino, a las bebidas, al aceite de oliva, el chocolate o los lácteos; no obstante, desde el sector manejan plazos que se pueden alargar diez años para esas ventajas. En la pesca, la liberalización podría beneficiar al abastecimiento de materia prima para la industria española y entre las eventuales concesiones hay plazos muy dilatados, como por ejemplo un desarme arancelario en 16 etapas para las ventas españolas de sepia y calamares.

Las salvaguardas fijadas para tranquilizar a los agricultores europeos se basan en un refuerzo de la vigilancia y en la reacción rápida ante el aumento de las importaciones o de la caída de precios; afectan a productos sensibles, como el vacuno, las aves, el arroz, la miel, los huevos, el ajo, el etanol y el azúcar. Supondrían la vuelta de los aranceles si hay problemas serios con los productores comunitarios. Según Trenzado, «ya le gustaría» al sector español tener esta clase de salvaguardas para otros acuerdos como el de la UE con Marruecos. España exporta a Mercosur bienes agroalimentarios por 463 millones de euros, mientras que las importaciones ascienden a 4.118 millones anuales, según datos del Ministerio de Agricultura.

tracking