Europa mueve ficha por el futuro de la ganadería
La Comisión Europea saca adelante la Estrategia Ganadera con medidas de apoyo al sector ante los retos económicos, de medio ambiente y del mercado. Además, reconoce que tiene un papel protagonista

La Comisión busca una mayor armonización de las normas de producción, sobre todo en materia de bienestar animal.
La Comisión Europea adoptó esta semana su primera Estrategia Ganadera para garantizar que el sector «mantenga su solidez y resiliencia a largo plazo». El documento establece medidas para ayudar a los ganaderos a hacer frente a los retos económicos, medioambientales y del mercado, según informaron desde la Comisión Europea, y reconoce a largo plazo «el papel esencial de la ganadería sostenible en el futuro de Europa para proteger la seguridad alimentaria de la Unión y apoyar a las comunidades rurales en toda su diversidad».
La Estrategia Ganadera establece las cinco prioridades. La primera es lograr un sector ganadero resiliente y preparado frente a las crisis. La Comisión está reforzando la preparación para reducir la exposición al riesgo y permitir que los ganaderos se recuperen más rápidamente tras una crisis. Para conseguirlo, reforzará los instrumentos de gestión de riesgos y explorará un nuevo régimen de seguros y reaseguros. También ayudará a los Estados miembros a gestionar las repercusiones de las enfermedades animales mejorando la prevención, la detección precoz y la intervención temprana.
Asimismo, apuesta por un sector ganadero competitivo, en la UE y a escala mundial; y trabajará así para impulsar la rentabilidad y la adopción de la innovación, así como para reforzar la competitividad y la sostenibilidad, de modo que el sector pueda prosperar. Además del importante papel que desempeñará el futuro presupuesto de la UE, la Comisión estudiará cómo el acceso a la financiación puede facilitar la transición hacia sistemas sin jaulas y apoyar los procedimientos de concesión de permisos, la circularidad, la bioeconomía y la valorización de la biomasa. Además, la equidad es un elemento central de la Estrategia, por lo que se centrará la atención en unos ingresos justos para los ganaderos y en garantizar la reciprocidad internacional.
Para lograrlo, la Comisión se esforzará por lograr una mayor armonización de las normas de producción, especialmente en materia de bienestar animal, en consonancia con los compromisos contraídos ante la Organización Mundial del Comercio. También se intensificarán los esfuerzos para promover nuevas oportunidades de mercado a través de la diplomacia agroalimentaria.
Otro eje es lograr un sector sostenible, y dada la diversidad de la ganadería en las distintas regiones, la Estrategia promoverá un enfoque adaptado para abordar los retos en materia de sostenibilidad. Se proponen medidas para mejorar el bienestar animal mediante revisiones específicas para las gallinas ponedoras, los pollos de engorde y los cerdos, que se basarán en datos contrastados e irán acompañadas de períodos de transición y apoyo financiero adecuados.
Además, la UE desarrollará métodos armonizados para el cálculo de las emisiones del ganado a nivel de explotación, las prácticas de mitigación del cambio climático, la gestión de nutrientes y la circulación sostenible de los recursos. Se reforzará la cooperación entre los ganaderos y los productores y se apoyarán la sostenibilidad y los objetivos socioeconómicos del sector.
Un cuarto objetivo es alcanzar un sector ganadero adaptado a todas las explotaciones y regiones. El vínculo entre la ganadería y el territorio es «esencial», indicaron desde la Comisión Europe, ya que la ganadería aporta beneficios económicos, medioambientales y sociales en las zonas rurales.
La Comisión colaborará con los Estados miembros en un plan para restablecer una producción ganadera sostenible en las regiones vulnerables, en particular aquellas que corren riesgo de abandono, con el apoyo de un Observatorio de las tierras agrícolas. La actual línea de trabajo sobre la ganadería desarrollará una hoja de ruta para los mataderos móviles o de baja capacidad, contribuyendo a fomentar cadenas de valor ganaderas integradas localmente, reducir el transporte de animales y regenerar las economías locales.
Por último, se marca la excelencia en la producción ganadera, porque «la calidad es el activo estratégico de Europa». La Comisión dará mayor visibilidad y valor a la excelencia de la producción de la UE mediante el refuerzo del etiquetado de origen y el reconocimiento de la calidad. Desarrollará un sistema europeo de excelencia.
Además, promoverá los productos ganaderos sostenibles de la UE a través de políticas de promoción específicas, indicaciones geográficas, campañas de «compra de productos europeos» y sistemas de producción ecológica.