La amenaza de Newcastle crece
Con 27 explotaciones afectadas en Castilla y León, la Junta extiende la vigilancia a 13 áreas veterinarias de cinco provincias, y prepara 215 millones de dosis de vacunas al año

El consejero, Joaquín Antonio Pino, acompañado por el director general, Juan José García García, se han reunido con responsables de varios laboratoriosde foto.
La enfermedad de Newcastle ha dejado de ser un problema localizado para convertirse en una amenaza sanitaria de mayor alcance para el sector avícola de Castilla y León. La Junta ha ampliado el perímetro de control mediante una Zona de Restricción Adicional (ZRA) que abarca 13 áreas veterinarias de cinco provincias y ha situado la vacunación como una de las principales herramientas para contener la expansión de una enfermedad que afecta tanto a explotaciones de carne como de puesta y recría.
La nueva zona comprende las unidades veterinarias de Arévalo y San Pedro del Arroyo, en Ávila; Cantalejo, Carbonero el Mayor, Cuéllar y Santa María la Real de Nieva, en Segovia; Peñaranda de Bracamonte, en Salamanca; Medina del Campo, Olmedo, Peñafiel, Tordesillas y Valladolid, en Valladolid; y Toro, en Zamora. La delimitación responde a criterios epidemiológicos y a la relación existente entre explotaciones avícolas de un mismo territorio.
El dispositivo establece un control especialmente estricto de los movimientos de aves. Mientras permanezca activo algún foco, las aves vivas que salgan de la zona restringida deberán dirigirse directamente al matadero más cercano, salvo excepciones autorizadas. Las entradas de animales estarán condicionadas a una evaluación favorable de bioseguridad y a que estén incluidos en un programa de vacunación adecuado a su categoría productiva.
La dimensión de la respuesta refleja también la importancia del sector afectado. La Junta calcula que Castilla y León necesita 215 millones de dosis de vacunas al año para proteger sus explotaciones. La vacunación obligatoria comenzó este mes en Valladolid y Segovia y está previsto que se extienda al resto de la Comunidad a partir de septiembre. La Consejería ha reclamado a los laboratorios que garanticen el suministro y que prioricen las zonas donde ya se han detectado focos.
La crisis ha obligado además a movilizar recursos económicos. El Gobierno autonómico aprobó 1,5 millones de euros para financiar el sacrificio, retirada y eliminación de las aves afectadas, además de la limpieza y desinfección de las instalaciones. En la última cifra facilitada por la Junta recogida en estos datos había 23 focos y 1,593 millones de aves afectadas: 860.000 pollos, 560.000 aves de puesta y 173.000 de recría.
Pero la evolución posterior ha elevado la preocupación. El PSOECyL sitúa ya en 27 las explotaciones afectadas y acusa a la Junta de haber reaccionado tarde ante una crisis que, según su coordinador de Agricultura y Ganadería, Miguel Ángel Blanco, comenzó con la detección de la primera granja el 15 de junio. Los socialistas sostienen que la primera medida adoptada en Consejo de Gobierno llegó el 30 de julio, más de un mes después.
La propia Junta defiende la necesidad de una respuesta coordinada y homogénea. El consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental, Joaquín Antonio Pino, ha reclamado un mando único en materia de sanidad animal para afrontar enfermedades que afectan simultáneamente a varias comunidades, con protocolos comunes y capacidad de actuación rápida.
El reto ahora pasa por contener los focos activos, garantizar que las vacunas lleguen a tiempo y evitar que el virus siga ampliando su radio de acción. La aparición de nuevos focos supondría además ampliar la Zona de Restricción Adicional a unidades veterinarias colindantes.