Para darlas a conocer en Roma

Plenilunio de primavera. La Semana Santa de Valladolid, Medina de Rioseco, Nocera Terinese
VV. AA. Ed. Ayuntamiento de Valladolid, Valladolid, 2011. 168 pp.
Desde el pasado día 1 y hasta anteayer mismo se celebró en Roma una magnífica exposición con el título de este libro, en realidad el catálogo de la misma, que tuvo presencia y eco muy notables en la Ciudad Eterna. Se celebró en el Instituto Portoghese di Sant´Antonio, junto a la clásica Piaza Navona. Precisamente la plaza donde surgió la idea de la muestra, de la mano de dos leoneses: «La muestra que recoge este volumen -“escribe en las páginas iniciales José Luis Alonso Ponga, Comisario de la Exposición-” surgió hace ya dos años cuando paseaba por los alrededores de la Plaza Navona con mi entrañable amigo Mons. José Manuel del Río Carrasco». Es verdad que la disposición de las autoridades correspondientes respaldando la idea y su desarrollo permitieron hacerla realidad, con una voluntad inequívoca de hermanamiento y difusión, que se inició con un acto académico -“en la Embajada de España ante la Santa Sede-” en que el cardenal Carlos Amigo, arzobispo emérito de Sevilla, habló sobre «Religiosidad Popular y Patrimonio Cultural», y José Luis Alonso Ponga, catedrático de la Universidad de Valladolid, sobre «Patrimonio Inmaterial y Turismo Cultural».
El objetivo de la exposición era, como es lógico, dar a conocer la riqueza cultural y religiosa que atesora la Semana Santa de las ciudades españolas de Valladolid y Medina del Campo y de la italiana, calabresa en concreto, Nocera Terinese. Las tres representan tres modelos diferentes de conmemorar la pasión y muerte de Cristo porque corresponden a tres modelos culturales y sociales distintos.
La riqueza artística de los pasos de Valladolid con obras de los grandes imagineros del Barroco español, las prácticamente veinte cofradías existentes y la perspectiva de gran manifestación cultural que atrae a todos permite una época con más visitantes que cualquier otra del año. Pervive la tradición, renovada, en Medina de Rioseco desde el siglo XVI, con 3.100 cofrades en una ciudad que anda en la frontera de los 5.000 habitantes y cuenta con uno de los conjuntos de pasos procesionales más interesantes y variados de la región. De población semejante a Medina, la italiana Nocera Terinese (provincia de Catanzaro), con sus característicos «vattienti», cada uno de los cuales cumple con su propio ritual en cumplimiento de una promesa.
Tres magníficos ejemplos, en definitiva, de religiosidad popular que seduce por el vigor de su puesta en escena. Esto es lo que, con un recorrido generoso y preciso, explican los textos de José Luis Alonso Ponga y Pilar Panero García (Valladolid), Ramón Pérez de Castro (Medina de Rioseco), Francesco Faeta y Antonello Ricci (Nocera Terinese). A continuación de cada uno de los textos, una muestra fotográfica que sugiere y ejemplifica.
Magnífica idea, ejemplar ejecución. En estas páginas, el testimonio que perdura.