Ambiciosa recreación teresiana
Y DE REPENTE, TERESA Jesús Sánchez Adalid Ediciones B, Barcelona, 2014. 570 páginas
E s conocido el dominio literario de Jesús Sánchez Adalid en el género de la novela histórica, planteada desde perspectivas originales y avalada por una extensa documentación. El centenario del nacimiento de Teresa de Jesús ha sido el motivo idóneo para que el escritor se acerque a mujer de personalidad muy sugestiva. Con todo, las casi seiscientas páginas de la novela (divididas en once libros, compuestos de diversos capítulos) pueden resultar excesivas para muchos lectores.
La esencia de la obra se centra en las acusaciones (inexistentes en su época) que consideran a Teresa de Jesús una religiosa que comparte la interpretación religiosa de los Alumbrados. Por ello se hace necesaria la presencia de la Inquisición española, órgano implacable de supervisión religiosa. Independientemente de ciertos personajes femeninos relevantes (como es el caso de la princesa de Éboli y doña Luisa de la Cerda) la Inquisición se erige casi en el cuerpo social más relevante. En la gran extensión a que el autor le concede está uno de los peligros de la trama. Pero en la Inquisición aparece también uno de los personajes decisivos en las relaciones humanas: Tomás Vázquez. En compañía del Inquisidor General, el visitador fray Tomás Vázquez, encargado de estudiar el caso de la madre Teresa, humaniza las relaciones.
Él y su compañero Monroy de Villalobos (de quien el autor ofrece una extensa biografía al comienzo de la novela) establecen con Teresa unas relaciones que permitirán a la futura santa salir absuelta de las calumnias y denuncias de las que es acusada. Es un final tan feliz que incluso…».
Entonces el Arzobispo entre el pasmo de todas las miradas, se arrodilla ante la monja y pide a su vez la bendición», mientras Fray Tomás le pide a Monroy de Villalobos que cante una copla de la madre Teresa.