«Más doloroso que el rechazo editorial es que te ignoren»

l David Foenkinos publica en Alfaguara una fábula sobre manuscritos olvidados y joyas literarias a las que nadie presta atención . ‘La biblioteca de los libros rechazados’ es la declaración de amor de ESTE autor hacia el libro y TAMBIÉN HACIA EL mundo QUE LO RODEA

El novelista francés David Foenkinos, descendiente de judíos norteafricanos

Publicado por
MIGUEL LORENCI
León

Creado:

Actualizado:

A David Foenkinos (París, 1974) nunca le rechazaron sus originales. Sin embargo, ha creado La biblioteca de los libros rechazados (Alfaguara), que así se titula la nueva novela de uno de los escritores más leídos en Francia. «Es una historia sobre el amor al libro y un reconocimiento a todos cuantos le aman: a los lectores, a los pequeños libreros y a los bibliotecarios, a los escritores de éxito y a los fracasados y, aunque no lo parezca, también a los editores», dice risueño el autor de La delicadeza y Charlotte , dos exitazos en el mercado francés de Foenkinos, ganador del Renaudot y del Goncourt y con más de tres millones de lectores en su país.

«Más doloroso que el rechazo editorial es publicar y que te ignoren, como ocurre con el 99% de los libros que se publican, que no tienen lectores ni crítica», dice Foenkinos. Le agradece a la literatura que le permitiera «vivir dos veces» y asegura que el éxito no la ha hecho perder el norte. «La literatura es menos importante que la vida; prefiero a mis dos hijos que a todas mis novelas», sostiene.

Misterio, algo de romanticismo y humor, mucho humor, son los ingredientes de la ágil, tierna y divertidísima «novela sobre la novela de una novela» que demuestra «cómo el libro es lo más libresco que existe, algo mágico que puede cambiar vidas y destinos», según su autor. Inspirándose en la secreta fotógrafa Vivian Maier —«que jamás sintió la necesidad de mostrar una de sus geniales fotografías»—, Foenkinos ha creado a su particular John Kennedy Toole, el autor de la Conjura de los necios que se suicidó con 31 años y cuya genial y descacharrante novela, ignorada durante años, acabó ganando el Pulitzer. En Crozon, un pueblo de la Bretaña, un bibliotecario decide albergar todos los manuscritos rechazados por los editores. Una joven editora y su marido escritor visitan la chocante biblioteca de libros rechazados y encuentran en ella una obra maestra, Las últimas horas de una historia de amor , novela escrita por un tal Henri Pick, un pizzero fallecido dos años antes a quien en vida no se le conoció más obra que la lista de la compra. Es el presunto autor de una obra genial, por más que su viuda Madeleine jure y perjure que su difunto marido jamás leyó un libro, y mucho menos lo escribió. Su halo de misterio hará que el libro sea un bombazo de efectos sorprendentes en el mundo editorial y cambiará el destino de muchas personas. En especial, el de Jean-Michel Rouche, un periodista que duda de la versión oficial y que se pregunta si la novela no es más que un cuidado plan de marketing.

«El éxito no se construye solo con marketing», sostiene Foenkinos, muy crítico con la agresiva técnica de promoción editorial. «Cada vez se lee menos y parece que hay más escritores que lectores, porque todo el mundo tiene un manuscrito en el cajón». agrega. «Es creíble que Pick fuera el autor y llevara una vida secreta de escritor, como Vivian Maier, que trabajó como niñera toda su vida y no mostró nunca las fotos que han hecho de ella la fotógrafa más cotizada del mundo». «La creación tiene que ser una necesidad personal», aventura Foenkinos, que tardó más de una década en alcanzar el éxito y que es un escritor de vocación tardía.

En la casa de sus padres no había libros y él no mostró interés por la literatura hasta que una grave enfermedad le tuvo postrado en un hospital durante meses. Una casi mortal infección en la pleura hizo de un chaval de 16 años un lector compulsivo y luego un escritor a quien Gallimard publicó su primera novela. «Las ocho siguientes pasaron con más pena que gloria y tuve que esperar diez años a que llegara el éxito de La delicadeza », explica.

«El fracaso es más difícil de digerir que el éxito, aunque la base del éxito sea el fracaso», admite Foenkinos, que vende hoy sus novelas como churros y que alterna la literatura con la música y el cine. Dirigió junto a su hermano Stéphane la versión cinematográfica de La delicadeza , su primer gran éxito, una sarcástica fábula sentimental sobre una joven viuda que lleva vendidos más de un millón de ejemplares.

Cargando contenidos...

A Foekinos no la ha cambiado la fama «ni ningún libro». «Pero muchos de los autores que admiro me dieron otra forma de ver la vida», explica un narrador corrosivo que o mismo bebe de Woody Allen que de Haneke o de Louis de Funès.