Repunte de la literatura infantil
Anuario Iberoamericano Del Libro Infantil y Juvenil VV. AA. Ed. SM, Madrid, 2017. 406 páginas
D esde hace varios años la Fundación SM viene ofreciendo una panorámica del sector a través de su ya clásico Anuario. En esta ocasión —se incluye por primera vez a Estados Unidos y se propone un repaso a lo ocurrido en el Ecuador en el último cuarto de siglo— dieciséis artículos realizados por especialistas de doce países iberoamericanos hacen lo propio respecto a Argentina, Brasil, Chile, Colombia, España, México, Perú, Puerto Rico y República Dominicana.
En España en concreto hay 73.000 títulos de LIJ, una cifra que se ha doblado en quince años. Los jóvenes siguen prefiriendo el libro tradicional al electrónico, ya que las impresiones son cada vez más cuidadas y su difusión es mayor. Entre las conclusiones más interesantes se constata la consolidación del libro ilustrado, el cómic y la novela gráfica. Es verdad que hay aún dos asignaturas pendientes: la promoción de la lectura y la formación de nuevos lectores.
Desde el punto de vista de género y contenidos, la poesía y el teatro, que se mantienen vivos gracias a determinadas y escasas colecciones, sobreviven de manera testimonial. Continúa con éxito la fantasía, además con autores españoles que marcan un relevo generacional, y la novela realista, con temas muy de actualidad, como el acoso o la integración.
En el volumen, en definitiva, se recoge mucha información de cada país sobre autores, ilustradores, premios, tendencias, novedades, planes lectores, redes de bibliotecas, cifras de ventas, congresos, estudios, libros digitales…, en fin sobre todo aquello que pueda interesar a los que trabajan en este sector y a expertos, estudiosos e investigadores. Imprescindible.