Ambientada la aventura en un rincón de África
La canción del delfínLauren St John. Edit. Salamandra, Barcelona, 2008. 256 pp. A partir de 10 años
Para quienes leyeron y gustaron de La jirafa blanca , el nuevo libro de Lauren St John es una cita inevitable. Esta segunda entrega, que lleva por título La canción del delfín , coloca a Martine, su protagonista, en una nueva aventura que compartirá con algunos compañeros del colegio en el transcurso de una excursión que persigue contemplar la migración de las sardinas, un espectáculo que, según aseguran sus profesores, es difícil de olvidar. Pero no todo saldrá como estaba inicialmente previsto y Martine, que ha visitado una cueva sagrada antes de embarcarse, comprobará que los dibujos que allí pudo contemplar no eran sino una profecía que se va cumpliendo paso a paso. Varios niños caen al agua y, salvados por un grupo de delfines que les llevan en sus lomos hasta una isla de Mozambique, allí experimentarán tanto las dificultades de la convivencia como las de la supervivencia. Y adquirirán el compromiso de salvar a los delfines -”extrañamente desorientados hasta el punto de varar en las playas-” que a ellos les han salvado de morir ahogados.
Dirigida a niños de diez u once años, la historia engancha desde el principio porque Martine, que vive en la reserva de Sawubona (Sudáfrica) con su abuela -”con quien, por cierto, mantiene una relación un tanto tirante-” desde la muerte de sus padres, es una niña especial. Tan especial que es capaz de montar a lomos de una jirafa blanca, bautizada como Hemmy, y posee la extraña capacidad de comunicarse con los animales. Un libro encantador que hará las delicias que cuantos se asomen al rincón de África en el que está ambientado.