la inteligencia más avanzada
ÓSCAR GARCÍA-OLALLA.. ve en la visión computacional una clave para el desarrollo empresarial.
Óscar García-Olalla comenzó sus estudios de Ingeniería Informática en el 2006 y cuatro años después los terminó. Dedicó el curso pasado a realizar el Máster en Investigación en Cibérnética y está a punto de comenzar el doctorado. Antes, realizará el trabajo fin de máster en el departamento de Ingeniería Eléctrica y de Sistemas y Automática, bajo las órdenes del profesor Enrique Alegre, responsable del grupo de Visión Artificial y Reconocimiento de Patrones de la Universidad de León, y dónde espera poder desarrollar el doctorado. Una ambiciosa carrera científica, a pesar de su juventud, y después de participar en el proyecto internacional «Aplicación de Tecnologías Líder a Aeronaves no Tripuladas para la Investigación y Desarrollo en la Gestión de Tránsito Aéreo» o en el de «Detección de gotas proximales en colas de espermatozoides de verraco mediante procesamiento digital de imagen».
Este joven reconoce que le gusta la Informática y el campo de la visión computacional, «ya que se puede aplicar a una gran cantidad de sectores, desde reconocimiento de matriculas en aparcamientos hasta todo tipo de sistemas de visión en fabricas para control de calidad».
Con este currículum empieza a hacerse un hueco en el difícil mundo de la investigación. Considera que el esfuerzo de la carrera y el buen expediente ayudan a la hora de obtener becas de la Junta o del Ministerio para iniciarse en la investigación. «Creo que si se pone interés es fácil empezar a colaborar con grupos de investigación de la universidad porque suelen estar encantados de tener gente que quiera colaborar con ellos», recalca Óscar García-Olalla.
Sabe que una posibilidad es marcharse fuera, como han hecho otros muchos compañeros, aunque no lo tiene tan claro porque le gustaría vincular su futuro al de la Universidad de León. Al mismo tiempo tiene claro que estas estancias en el extranjero son fundamentales durante el doctorado.
No tiene claro que esta profesión sea vocacional aunque «sí es seguro que te tiene que gustar porque, de lo contario, no aguantarías».
No duda en asegurar que le gustaría vivir de la ciencia, aunque sabe de sus dificultades. «El objetivo es conseguir una plaza en la universidad y poder compaginar la docencia con la investigación», añade este joven que tiene muy claro que la investigación es fundamental para salir de la crisis.
«Un país que no investiga se queda atrás y tiene que depender de los avances del resto. Es muy importante para la economía del país que se invierta en investigación», concluye.