CIBERÁGORA.Abel González BelloAdministraciónelectrónica yaccesibilidadInteco
El voto electrónico, un grado más de la democracia
Durante el año que está a punto de finalizar hemos acudido a las urnas en dos ocasiones para elegir a nuestros representantes en municipios, comunidades autónomas y Estado. En cada ocasión se ha producido un ejercicio modélico de participación, del que debemos estar muy orgullosos, pero las tecnologías aún pueden elevar la calidad democrática.
En las elecciones autonómicas por primera vez y en las generales por segunda, se ha desarrollado una interesante experiencia que consiste en permitir a las personas que sufren ceguera la realización del voto a través de papeletas en braille. Para poder beneficiarse de esta iniciativa, únicamente era necesario solicitar con antelación el kit de voto en braille, que se enviaba a la mesa electoral y estaba preparado para ser utilizado por las personas que lo requiriesen. Con esta iniciativa se ha dotado de mayor autonomía a las más de 1.000 personas ciegas de Castilla y León y 70.000 en el conjunto de España.
Sin embargo, la tecnología habitualmente nos ofrece un paso más, sobre el que es conveniente reflexionar. El voto electrónico a través de Internet es una forma complementaria de participación política que permite que una persona pueda ejercer su derecho a votar desde su casa, trabajo, etc., con las nuevas posibilidades que esto supone.
Para ejercer el voto electrónico por Internet una persona debe estar censada, disponer de conexión a la Red, tener una identificación electrónica y un lector de tarjetas. He aquí la importancia del altísimo nivel de despliegue del DNI electrónico en España. España es líder mundial en tarjetas de identificación electrónicas con más de 25 millones de DNIe expedidos (más de la mitad de la población española). Y este número crece cada vez a mayor velocidad, ya que durante los primeros ocho meses de este año se han emitido más de 4.600.000 DNI electrónicos, casi un 14,5 por ciento más que el pasado año. Para votar, el ciudadano únicamente debe conectarse a la página web de las elecciones, identificarse con su DNI electrónico, seleccionar a quien desea votar y registrar su voto. En este momento el voto es cifrado utilizando el chip del DNIe, para asegurar el secreto y enviado a la urna virtual para su recuento.
La importancia de este método es que mantiene los axiomas de la democracia: independencia, privacidad y secreto, además de introducir algunos beneficios muy interesantes. En primer lugar, se aumenta la eficiencia de todo el proceso. Esto es, el ciudadano no tiene que desplazarse para votar, ni esperar colas, y la junta electoral tiene un método electrónico de recuento de votos que la dota de agilidad y fiabilidad. Todo el proceso es auditable, reforzando la seguridad del mismo.
En segundo lugar, este método supone una forma de acceso a la votación más sencilla para las personas con discapacidad, dotándolas de mayor autonomía. Los ciudadanos que sufran de una discapacidad motriz o alguna lesión que les impida desplazarse no tendrán que depender de ninguna persona que les lleve al colegio electoral sino que podrán votar cómodamente desde su casa. Por otro lado, las personas con ceguera habitualmente navegan por Internet utilizando un programa llamado lector de pantalla, que se encarga de verbalizar todo lo que aparece en la página web. De esta forma, los ciudadanos ciegos no tendrán que hacer ninguna solicitud especial sino que podrán acceder a la página web a través del lector de pantalla, introducir su DNIe y votar exactamente igual que cualquier otra persona.
En esta práctica se puede observar un principio demandado desde hace muchos años por las personas con discapacidad, que consiste en el llamado «diseño para todos». El diseño para todos se basa en la idea de crear productos o procedimientos pensados para que ninguna persona deba llevar a cabo un trámite especial debido a sus condiciones. Es decir, una persona con ceguera dispone de un método para votar que es exactamente el mismo que otra persona que no tenga ceguera. En este caso, además, se puede pensar que en pequeños municipios, en los que únicamente concurra una persona a través del voto en braille, sería muy fácil conocer el voto de del ciudadano por las personas encargadas del escrutinio. La privacidad se ve mejorada a través del procedimiento electrónico.
El voto electrónico está siendo usado ya en países como Estados Unidos, Reino Unido y Suiza. Aunque sin duda el mayor caso de éxito se da en Estonia. En este pequeño país báltico se lleva utilizando el voto electrónico como método complementario al voto en papel desde el 2005. En estos años se ha multiplicado por 11 el número de votos electrónicos desde la primera experiencia y ha crecido la participación general un 14 por ciento, demostrando la eficacia de la participación electrónica en el refuerzo del principio democrático.
En España aún no existe un modelo implantado de voto electrónico; su puesta en marcha sería un aspecto clave para una mayor democracia.