estoy por casarme
sin tiza ni papel. GLORIA SARMIENTO Profesora EOI-León
De lo fácil que es. Todo el que se haya casado alguna vez sabe que organizar una boda es llevar en la cabeza mil detalles. Que si hablar con tu iglesia y cumplir sus requisitos, que si diseñar invitaciones, que si elegir el vestido, peinado, maquillaje, zapatos y el novio. Y qué, ¿me caso por San Marcos o por don Telmo?
Todo es muy confuso. Además, conjuga trabajo y cursillo... no te quedan horas y en la primera prueba del vestido ya has perdido lo menos cinco kilos.
Ahora sería todo mucho más fácil. Me bajaría Evernote en el movil y en el fijo, que los americanos llaman desktop, porque lo normal es trabajar encima de la mesa y no debajo.
Lo siguiente y fundamental sería bajar en el movil tres aplicaciones más: Camscanner, Skitch y Colornote.
Camscanner me serviría para el papeleo. Haces foto de todo, lo conviertes a pdf y lo mandas a Evernote. Cuando abres el pdf o documento, Skitch te permite hacer flechas y pequeñas anotaciones, que todos sabemos que una imagen vale más que mil palabras. Colornote es un calendario de colores que rellenas con tus compromisos. Compatible también con Evernote.
Y empezaría tranquila a mandar al peluquero el moño, al taller el bodoque, al zapatero la tela del vestido. Desde mi carpeta de Evernote con el nombre: la boda.
Así, todo el mundo con una imagen de Skitch sabría lo que quiero y lo que no. Este pastel sí. Esta decoración no. Los centros ahí. Claveles como que no.
Así que Fernando Arias, atento a mi enlace que te llegará por WhatsApp, lo rebotas a Evernote y allí se queda clasificado. Cuando yo llegue a la prueba, dentro de varios meses, miras el móvil y recuerdas que el moño lo quiero bajo, la hortensia marchitada, cara de Sandra Bullock y los labios naturales, poco brillo, aspecto húmedo y las mejillas afiladas.
Me preguntarás, como a todas, ¿y el vestido? Y te diré: qué pregunta, Fernando. Con bodoques y en la cintura corazones de organza de seda, te muestro la foto que he enviado señalada con Skitch y sus flechas a las Navascués del Facebook y a otros tantos lugares. Y te muestro los bordados que me han mandado las monjas de clausura, pero ya informatizadas.
Te cuento que me faltan los zapatos. Letizios no quiero que me mato. Y saco el Skitch, que es un corazón, y saco zapatos de Evernote, que es elefante. Y te digo, espera que le pongo un WhatsApp a Susana, la de Farrutx, que seguro que me encuentra unas bailarinas planas.