la resistencia del cemento
prehormisa desarrolla prefabricados de hormigón de alta calidad a la carta con un sofisticado sistema de fabricación. L a empresa leonesa Prehormisa diseña y fabrica piezas de hormigón a la carta mediante procesos informáticos testados y registrados. Su última pieza ha sido la primera caseta de baño doble que existe en el mercado y que sustituye a las de plástico, que se deterioran con el paso del tiempo.
Uno de los trabajadores con una estructura transportada por una grúa.
Prehormisa es una moderna factoría de fabricación de prefabricados que nació hace nueve años para crear nuevos prefabricados e introducirlos en el mercado. Hoy realiza moldes a medida y a la carta basados en un sofisticado sistema de diseño y fabricación. «Sabíamos, a través de muchos clientes, que había una inquietud especial en hacer prefabricados a la carta para cualquier tipo de obra», explica su director David Alonso. Empezaron con dos naves de 2.500 metros cuadrados y en la actualidad ha crecido hasta alcanzar los 6.000 metros cuadrados con tres naves y una superficie de acopio de más de 160.000 metros cuadrados. Sus modernas instalaciones están ubicadas en la localidad de Luengos (municipio de Santas Martas, www.prehormisa.com).
En su catalogo figuraban cuarenta piezas de referencia hace casi una década. Hoy son más de 150 piezas las que ofrecen a sus clientes. De hecho, según recalca su responsable, esta empresa leonesa lanza cada año una media de diez productos nuevos al mercado. Este es uno de los aspectos más innovadores de esta compañía puesto que realizan el desarrollo integral de cada nuevo prefabricado: arquetas para riego con acoplamiento para telecontrol, arquetas apilables, embocaduras, marcos, casetas, canales abiertos y cerrados de varias dimensiones, marcos de hasta seis metros de luz y cuatro metros de altura, muretes, depósitos de hasta 500 metros cúbicos de capacidad o los depósitos para la recogida neumática de basuras que se instala en las ciudades.
David Alonso explica que lo que diferencia a Prehormisa del resto de empresas del sector es, sin duda, el estudio, diseño y fabricación de piezas nuevas de prefabricado con las características que el cliente demande. «Nosotros nos encargamos de hacer el diseño, de elaborar el molde apoyados por nuestra empresa matriz CBH y de producir la pieza en el tiempo que requiera la obra», resalta este empresario leonés que añade que, aparte de estos aspectos, Prehormisa se distingue por dar una alta calidad en sus piezas por el tipo de hormigón que utilizamos. «Creemos que el prefabricado debe tener una estética digna en un sector donde lo principal son los plazos de suministro y el ahorro de costes en obra», remarca.
David Alonso hace hincapie en que una de las líneas prioritarias de esta empresa es la innovación. De hecho, reconoce, en esta fábrica se innova «constantemente» para adaptarse a la demanda que el cliente necesita para su obra. «En cualquier época, pero aún mas ahora con la actividad de la construcción tan baja, el I+D es fundamental para que una empresa pueda salir adelante», reconoce Alonso. Además, tiene claro que la «única» manera de que una empresa sea dinámica y rentable en el tiempo es a través de la innovación y las nuevas tecnologías.
Una de sus últimas invenciones es una caseta prefabricada con dos baños. Asegura que la idea surgió a través de un cliente que alquilaba baños de tipo químico de plástico. «Me propuso ver la posibilidad de hacerlos en hormigón armado para que fueran más resistentes y duraderos», manifiesta David Alonso. Manos a la obra, y con la tecnología por delante, Prehormisa desarrolló un prototipo de caseta doble con aislante, inodoro y lavabo montado con la instalación eléctrica y la fontanería totalmente terminada para conectar en obra. «El producto se acaba de lanzar al mercado y está teniendo buena aceptación porque la relación calidad precio es excelente teniendo en cuenta el servicio integral que se ofrece», matiza.
En la actualidad existen casetas similares pero no una caseta de hormigón con 2 baños y con lavabos e inodoros incluidos, además de toda la instalación. Por eso deja claro que la principal novedad es que toda la instalación se realiza en la fábrica y llega todo totalmente montado a la obra. Incluso llevan ellos mismos la caseta y la descargan con camión grúa. «El cliente solo tiene que conectar la toma de agua, el desagüe y la toma eléctrica para poder empezar a utilizar la caseta de baño», recuerda. Esta caseta, cuya duración es para siempre, sustituye a las habituales de plástico que se deterioran con mucha más facilitad.
En cuanto a sus usos, David Alonso sostiene que son muy utilizados por los ayuntamientos para cualquier tipo de eventos permanentes como ferias o casetas de obra y en aquellas ocasiones en las que se requiera un prefabricado de larga duración.
Su afán por innovar se traduce en la multiplicación por cuatro de las piezas disponibles en catalogo desde que se empezó a fabricar hace nueve años. Al mismo tiempo, el responsable de la compañía destaca la apuesta de la calidad en toda la cadena de fabricación. Argumenta que desde hace cinco años hacen hormigón autocompacto con un mayor volumen de finos para dar un mejor aspecto estético a todas las piezas. «Creemos que el prefabricado no tiene porque estar encuadrado en piezas con peor acabado comparándolas con las realizadas in situ», asevera Alonso al tiempo que reconoce que se da más valor añadido a las piezas porque se montan en fábrica todo lo que pide el cliente.
Además, tiene claro que el hormigón tiene que tener unas características específicas para garantizar su durabilidad. Explica que para hacer un buen hormigón son imprescindibles las mejores materias primas (cemento, árido, agua y aditivos). Además, tiene que tener una resistencia adecuada, un volumen de finos mínimo y los aditivos que formen parte del hormigón deben tener la calidad suficiente para asegurar el reparto adecuado de todos los componentes en cada amasada. «El hormigón que hacemos en Prehormisa es de máxima calidad porque tiene poca permeabilidad y conseguimos resistencias iniciales muy elevadas», precisa. Con la última tecnología de la que dispone y con más de 6.000 metros cuadrados de naves cubiertas con una altura de 10 metros y 6 puentes de hasta 25 toneladas, en Prehormisa pueden realizar cualquier pieza a medida.
Su producción abarca obra singular y específica en numerosos campos: regadíos, agrícola, edificación y cualquier tipo de obra civil (carreteras, ferrocarriles, etc). Sin embargo, su punto fuerte es el estudio a la carta para cada tipo de obra y cliente.
El proceso de fabricación, resalta, tiene la ventaja de que todo se realiza dentro de un proceso productivo controlado y cerrado. A través de procesos informáticos registrados y testados se produce el hormigón que luego se vierte sobre el molde que previamente se ha limpiado y armado. Todas las piezas que salen de Prehormisa están armadas. Cada una de ellas se cura con vapor y después de cuatro o cinto horas, dependiendo de la época del año, se puede desmoldar la pieza para cargar cuando lo demande el cliente.