investigación. el gesto de abrir el grifo
un grupo de Científicos leoneses investigan si el nitrato que tiene el agua es cancerígeno.
El estudio determina la calidad del agua del grifo.
La cantidad de nitrato presente en el agua municipal no excede los límites legales en ningún caso pero difiere entre regiones, y que elementos de traza como arsénico, níquel o cadmio están presentes en concentraciones tan pequeñas que son incuantificables en la práctica totalidad de las muestras, tanto de agua corriente como de agua embotellada.
Son algunas de las conclusiones publicadas en la revista científica Gaceta Sanitaria, editada por la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (Sespas), en el que se analizan las concentraciones de nitrato y otros elementos en agua embotellada y municipal en España. Un interesante estudio en el que han participado un grupo de científicos del Instituto de Biomedicina de León (Ibiomed).
Esta investigación forma parte del proyecto nacional MCC-Spain (Estudio Multi-Caso Control poblacional de tumores de alta incidencia en España), cuyo fin último es analizar la influencia de factores ambientales y su interacción con factores genéticos en cuatro tipos de tumores: cáncer colorrectal, de mama, gástrico, de próstata y leucemia linfática crónica (LLC). En esta investigación se han analizado 227 muestras de agua de 67 municipios españoles (13 de ellos de León) y otras 9 más de las marcas más importantes de agua embotellada.
Entre ellos se encuentra la presencia de contaminantes en el agua potable (como arsénico, nitratos, cromo, subproductos de cloración, etc), pero también disruptores hormonales (sustancias que alteran el buen funcionamiento de las hormonas), otros contaminantes orgánicos persistentes o la alteración del ritmo circadiano a raíz de los trabajos con turno de noche, entre otros factores.
Uno de los investigadores que ha participado en el proyecto, Antonio José Molina, explicó que el objetivo pasa por conocer la exposición que supone el agua y los productos que hay en ella como posibles cancerígenos. «Se ha observado que la exposición al agua puede estar asociada a determinados compuestos que pueden ser cancerígenos e interesa estudiar cuáles son los niveles en España, porque hay poca información», matizó. Además, añadió que el objetivo es conocer a qué cantidad está expuesta cada persona, cuánta hay en un lugar, qué uso del agua hace cada persona y durante cuánto tiempo y en función de estos datos hacer un modelado sobre el tiempo que ha estado expuesta esa persona a nitratos o a otros componentes.
Las muestras, tomadas del agua del grifo de algunos establecimientos de estas localidades, se han analizado íntegramente en el Laboratorio de Salud Pública de Guipúzcoa. «Lo primero que hay que destacar de los resultados —indicó este experto— es que no hay ningún problema en las muestras analizadas, todas se encuentran por debajo de los límites legales en estos componentes, aunque sí hay variabilidad en algunos sitios respecto a otros». En los pueblos de León procede mayoritariamente de pozos y manantiales, mientras que en la ciudad es agua superficial y procede de embalses.