la ciberadicción
La científica leonesa tania fernández realiza el primer estudio sobre el uso y el abuso de internet y sus consecuencias. E l diez por ciento de los jóvenes universitarios leoneses tiene adicción a Internet. Es una de las conclusiones extraidas de la investigación que, por primera vez, se realiza sobre ciberadicción con la misma metodología utilizada en Europa. Tania Fernández es la investigadora que ha desarrollado el estudio.

Tania Fernández está a punto de terminar el Máster de Innovación en Ciencias Biomédicas.
Tania Fernández Villa ya tiene las primeras conclusiones de un estudio pionero sobre el uso y abuso de Internet, así como sus consecuencias, entre los jóvenes universitarios leoneses. Una investigación que comenzó en el Máster de Innovación en Ciencias Biomédicas y de la Salud que realizó bajo la tutela de los profesores Vicente Martín y Antonio José Molina de la Torre y que continua con su tesis doctoral.
Dentro de los resultados más relevantes de este trabajo, destacan el 0,5% de alumnos universitarios que podrían considerarse «adictos o ciberadictos» a día de hoy. Valor que puede parecer bajo, explica esta joven enfermera de Boñar, si se compara con otros países, «pero no hay que olvidar que Internet sigue creciendo y que posiblemente el dato ascenderá en los próximos años». Recalca que si nos centramos en los alumnos que tienen actualmente problemas de forma ocasional con el uso de la Red, el valor asciende ya al 10%, siendo los hombres que viven fuera de casa durante la vida universitaria (en residencias o con compañeros de piso) y que cursan titulaciones relacionadas con las ramas de Ciencias Sociales y Jurídicas, Ingeniería o Arquitectura los que presentan una mayor asociación a este problema. Son sólo algunas conclusiones de un estudio cuyos resultados serán más completos cuándo finalice la investigación. «Algunos autores que han analizado el tema, destacan que el uso excesivo de la Red, puede incluso verse relacionado con un mayor nivel de sedentarismo y, por consiguiente, con enfermedades relacionadas con el mismo», matiza este investigadora.
Por otro lado, merece la pena destacar que en España, no existía ningún cuestionario que pudiera ser utilizado para valorar la posible dependencia o adicción a Internet. Gracias al trabajo que realiza Tania Fernández, ha sido posible traducir y validar una de las más importante encuestas a nivel mundial para valorar la ciberadicción. El cuestionario de tan sólo 20 preguntas, había sido ampliamente utilizado y traducido a varios idiomas (inglés, francés, italiano y chino), pero nunca antes había sido utilizado España. La validación realizada en este trabajo permitirá a otros investigadores poder utilizarla en futuros estudios.
Hay que tener en cuenta que, en las últimas décadas, la sociedad ha sido objeto de una gran revolución tecnológica, principalmente en lo que a Tecnologías de la Información y la Comunicación se refiere. «Los avances producidos no sólo han trascendido en materia de innovación informática y de comunicación, sino que han repercutido de manera notable en nuestros estilos de vida y formas de socialización», argumenta esta graduada en Enfermería.
Dentro de estos cambios, asevera, cabe destacar la inclusión de Internet en nuestra vida diaria, convirtiéndose en un instrumento cotidiano más de búsqueda de información, de socialización y de ocio, especialmente entre los jóvenes. «Sin embargo, utilizar la red en nuestros trabajos, hogares o colegios no siempre está lleno de ventajas, sino que todas las actividades que realizamos a través de ella requieren tiempo, que en muchas ocasiones, ya sea de forma consciente o inconsciente retiramos de otros quehaceres cotidianos», reconoce Tania Fernández. Por este motivo, en los últimos años, se ha incrementado la preocupación por los posibles problemas que se pueden derivar del uso excesivo de Internet, como la evasión de la vida real, estados de dependencia o incluso adicción, algo principalmente susceptible a adolescentes y universitarios. Los resultados de este estudio se incluyen en el proyecto Unihcos, junto con otras seis universidades españolas, para crear la primera cohorte de universitarios de primer curso y primera matrícula de España.