buenos RUMIANTES
CRISTINA SARO.. iNVESTIGA LA REPERCUSIÓN DE LA ALIMENTACIÓN DE LAS OVEJAS EN LA LECHE Y LA CARNE.

Cristina Saro Higuera en el laboratorio de Veterinaria en el que trabaja.
Cristina Saro Higuera es licenciada en Veterinaria por la Universidad de León y recibió el curso pasado el Premio Extraordinario de Doctorado. Su tesis, que lleva por título ‘Estructura de las comunidades microbianas ruminales de ovejas alimentadas con diferentes dietas’, abordó la caracterización de los microorganismos presentes en el rumen de ovejas alimentadas con dietas similares a las que se usan comúnmente en las explotaciones ganaderas, utilizando para ello técnicas de biología molecular que sustituyen a las clásicas técnicas de cultivo utilizadas, hasta hace unos años, rutinariamente en el estudio de dichos microorganismos. Esta joven científica explica que los animales rumiantes son una importante fuente de alimentos de calidad para el ser humano e incluyen especies de animales comúnmente explotadas en España (vacas, ovejas y cabras) y otras especies ganaderas menos habituales en nuestro país (cebú, ciervo, alpaca, búfalo). Tradicionalmente, los sistemas de explotación de estas especies han sido de tipo extensivo, tendiéndose, sin embargo, en los últimos años a la intensificación de los mismos por lo que, en la actualidad, son explotadas en sistemas muy variados.
Recalca que los rumiantes poseen una característica principal que los hace únicos: son capaces de transformar plantas que el hombre no podría aprovechar para su alimentación en productos animales (carne y leche) de buena calidad. Estos animales son capaces de digerir los componentes fibrosos de los vegetales, que para el ser humano resultan indigestibles. «La diferencia del tracto digestivo de los rumiantes con el del ser humano y el de otros mamíferos es que el estómago de los rumiantes está dividido en cuatro compartimentos, en los que viven, en simbiosis con el animal hospedador, diversos grupos de microorganismos que son los verdaderos responsables de la digestión de la fibra», indica a la vez que añade que los microorganismos se nutren con el alimento suministrado al rumiante y este, a su vez, se alimenta de los productos finales del metabolismo microbiano y de los propios microorganismos. Además, el rumiante proporciona a los microorganismos el ambiente ideal para su desarrollo.
El estudio de los acontecimientos que tienen lugar en el rumen (principal compartimento de los cuatro en qué se divide el estómago de los rumiantes) es complejo, pero constituye un punto clave para valorar nutritivamente un alimento. De esta valoración depende, en gran medida, el nivel productivo y el bienestar de los animales.
De las conclusiones obtenidas en el trabajo cabe destacar el hecho de que las poblaciones bacterianas que habitan el rumen son afectadas por el tipo de alimento que recibe el rumiante y además varían enormemente a lo largo del tiempo transcurrido tras la ingestión del mismo, demostrando la rápida capacidad de adaptación de la microflora ruminal los cambios que se producen en el rumen. Se puso de manifiesto el hecho de que la actividad del rumen es el conjunto de la actividad de los microorganismos que en él habitan.