Pelets de boñiga de vaca
El ingeniero Industrial Carlos Alonso y el licenciado en Empresariales y Administración de Empresas Sergio Merino han desarrollado un proyecto, que en breve verá la luz como empresa, para elaborar pelets para calderas de biomasa aprovechando el poder calorífico del estiércol bovino. El proyecto de estos dos palentinos, bautizado como Peletizado de residuos bovinos para el abastecimiento del consumo calorífico, obtuvo el tercer premio de Campus Emprendedor 2013 y su objetivo es «generar una energía barata usando como materia prima un residuo al que actualmente apenas se da uso, el excremento de las vacas», explica Carlos Alonso.
La idea de hacer pelets con estiércol de vaca se sustenta en el auge que están experimentando en los últimos años las calderas de biomasa y en el incremento del uso de pelets como producto sustitutivo del carbón, el petróleo, el gas natural y la electricidad, cada vez más caros.
Y aunque no es una idea nueva porque «ya antes se quemaba el estiércol de las vacas y algunas tribus africanas siguen haciéndolo para calentarse», la novedad del proyecto es que se va a peletizar el estiércol, es decir, se le dará forma de gránulos para usarlo como combustible en las calderas de biomasa. De esta forma se aprovecha además un residuo como materia prima en la producción de energía barata y con una emisión de gases de efecto invernadero mínima, ya que el poder calorífico del estiércol de vaca es muy similar al de la madera.
Con el uso del estiércol bovino se da además una solución al problema que tienen los ganaderos, ya que no todos son agricultores y pueden usarlo para abonar sus tierras, y se evita la acumulación de montones que pueden llegar a contaminar el suelo y los acuíferos. La empresa estará situada en Saldaña (Palencia) para tener cubierto el abastecimiento de estiércol, porque allí hay mucha ganadería.