investigación.el lúpulo se renueva y crece

el grupo de cultivadores de león y agrovet buscan nuevas variedades y amplían la formación de los productores. U n presupuesto de 250.000 euros y cinco años para llevar a cabo un ambicioso proyecto de investigación y formación que revolucione el cultivo del lúpulo en León. La única provincia española que lo produce, y que busca ampliar horizontes.

León

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León es la única provincia española donde se produce, después de que en los años 70 Galicia y Asturias abandonaran su cultivo; y se gestiona según un contrato con la sociedad formada por las cerveceras, sus clientes. Pero el lúpulo puede ir mucho más allá. De hecho, los productores leoneses sólo ocupan el 50% del mercado que las industrias de bebidas mueven en el país, el resto se importa. Ocupar esa otra mitad del mercado y lanzar su oferta a nuevos clientes es el objetivo de un ambicioso proyecto que el Grupo de Cultivadores del Lúpulo y el Centro Tecnológico Agrícola Ganadero Agrovet han puesto en marcha. Investigación y formación con un presupuesto de 250.000 euros que, en cinco años, pretende dar un vuelco a este cultivo leonés. En la actualidad 260 agricultores viven de él, fundamentalmente en el Órbigo pero también en el Esla y el Cea. Fijar la población en estas áreas es otro de los objetivos de la investigación.

«El grupo de cultivadores y Agrovet han firmado un convenio para el desarrollo del lúpulo, que incluye formación e investigación de nuevas variedades, a través de cultivos in vitro. Para nosotros es un proyecto muy importante, porque ya hemos mantenido contactos con nuevos compradores y sabemos que demandan nuevas variedades. Además, este programa pretende satisfacer el nuevo contrato que se va a firmar con la Sociedad Española de Fomento del Lúpulo, en el que el sector se juega su futuro». Isidoro Alonso, presidente del grupo de productores, señala que Agrovet ya ha llevado a cabo el análisis de las tierras de los cultivadores, así como de las flores de las variedades existentes.

La producción actual ronda el millón de kilos anuales, contratados con la sociedad de fomento. Ahora buscan variedades más aromáticas, más demandadas, con un doble objetivo. Por un lado, captar mayor cuota de mercado de la industria cervecera nacional, ya que actualmente sólo aportan un 50% del lúpulo que consumen las empresas, y el resto se trae de otros países. Y por otro buscar nuevos clientes fuera de esta industria con la que tradicionalmente están ligados.

Por su parte Pablo Flórez, director de instituto tecnológico Agrovet, recuerda que el cultivo del lúpulo «se encuentra geográficamente situado en León, fundamentalmente en la zona alta de la vega del Órbigo, sin olvidar al Porma». Y que en la provincia se encuentra el 96,6% de las hectáreas dedicadas a este cultivo en España, según el Fondo Español de Garantía Agraria. El último informe de la organización agraria Asaja calcula que hay unas 525 hectáreas en producción, con una capacidad de un millón de kilos anuales.

Flórez destaca que las plantaciones se encuentran en fincas de regadío, «lo que garantiza una producción más o menos estable, ya que en el resto de Europa no se utiliza el sistema de riego por inundación y por goteo».

De la producción leonesa, el 90% del cultivo es de la variedad Nugget, y casi el 8% de Columbus. «Los cultivadores están agrupados en una sociedad agraria de transformación, que tiene como objetivo negociar los contratos de compraventa a través de la concentración de la oferta. Y toda su producción se vende a la Sociedad Española de Fomento del Lúpulo, participada por las principales cerveceras, a través de un contrato. Este hecho permite afirmar que las grandes marcas de cerveza tienen sabor leonés».

Pero tanto éstas como las cervezas artesanales están viviendo un proceso de cambio. «Ahora se mira con buenos ojos el cambio de tendencia, desde los lúpulos amargos a otros más aromáticos».

Esta situación abre nuevas vías de negocio, que son las que pretende aprovechar el acuerdo de investigación que llevan a cabo los productores locales con el laboratorio también leonés. «En unos años se podrán producir y comercializar nuevas variedades», explica el director de Agrovet.

En este marco, el laboratorio «ha recibido desde el grupo de cultivadores del lúpulo el encargo de investigar para mejorar la calidad, la productividad y la rentabilidad del cultivo en León». El resultado ha sido la firma de un convenio que Flórez no duda en calificar de «histórico», porque «por primera vez un centro privado va a destinar esfuerzo técnico y económico en un sector en el que hasta el momento nadie había invertido». De hecho, el laboratorio y el grupo de cultivadores tienen prevista la inversión de 250.000 euros para la investigación sobre nuevas variedades y mejora de las ya existentes.

A lo largo de los próximos cinco años el laboratorio realizará estudios de las condiciones agronómicas y climáticas, para determinar las actuaciones a llevar a cabo para mejorar la productividad. «Habrá que determinar los factores limitantes en la producción y riqueza de los componentes más apreciados por la industria cervecera».

Para llevar a cabo este proyecto Agrovet cuenta con la colaboración del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León. Y en el proyecto de búsqueda de nuevas variedades, cuenta con el apoyo de la Consejería de Agricultura y Ganadería de Castilla y León.

Este mismo año se inician los estudios sobre la posible implantación de nuevas variedades, con lo que «se presentan otras vías de mercado para los productores», señala Pablo Flórez. «En este punto van a ser muy importantes los estudios de multiplicación in vitro que están iniciándose en el centro tecnológico de Agrovet».

De hecho, la agrupación de productores ya ha recibido nuevas ofertas de las industrias comercializadoras de lúpulo, que «valoran muy positivamente la producción de nuevas variedades de este cultivo en León. Y también ponen en valor los nuevos proyectos de investigación que están poniéndose en marcha».

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