I+D+i. Neumáticos con inteligencia artificial
Las ruedas podrán sentir, decidir, transformarse, aprender de la experiencia e interactuar con el coche. U na nueva generación de neumáticos, que a la vez pueden ser ruedas, revolucionarán la movilidad. Algunos llevan sensores y conexión inalámbrica, otros están elaborados con materiales biodegradables y estructuras impresas en 3D, y otros llevan bandas de rodadura recargables…
¿Se imagina que los neumáticos de su coche sean capaces de sentir, decidir, transformarse, aprender de la experiencia, interactuar con el entorno y el vehículo, y que incluso puedan funcionar en sí mismas como unas ruedas o hasta rodar mediante levitación magnética sin necesidad de acoplarse a unas llantas convencionales?
Goodyear ha presentado el Eagle 360 Urban, un concepto de neumático esférico impreso en 3D e impulsado por un sistema de inteligencia artificial equivalente a un cerebro, que pasará a formar parte del ‘sistema nervioso’ del vehículo y el mundo conectado, según la compañía estadounidense (http://www.goodyear.eu/corporate_emea/).
La escuela francesa de diseño ISD Rubika (http://rubika-edu.com/) ha proyectado un doble neumático que estarán conectadas con el vehículo por medio de una fuerza magnética sin que mantengan contacto físico entre sí y los neumáticos esféricos rodarán sobre el suelo pudiendo moverse en cualquier dirección (https://www.youtube.com/watch?v=KAdw09M-F-g).
La 360 Urban será capaz de sentir las condiciones de la carretera y su entorno y percibirse a sí misma, procesar la información recabada, decidir qué hacer y aprender de cara a situaciones futuras. Además se transformará mediante su propia huella cambiante e interactuará con otros vehículos y con los elementos que componen la Internet de las Cosas. El neumático tiene una capa externa denominada ‘piel biónica’. Combinando los datos recabados y procesándolos mediante un modelo de computación llamado ‘redes neuronales’ dotado de programas capaces de aprender, el Eagle 360 Urban decidirá mediante este sistema la acción más apropiada en cada caso y aprenderá de sus acciones para optimizar las futuras respuestas. La piel biónica fabricada con polímero súperelástico tiene una flexibilidad similar a la de la epidermis humana, permitiéndole expandirse y contraerse. Se podrá reparase a sí mismo.
Michelin también ha creado su neumático conceptual Vision, un concentrado de tecnologías que no tiene aire y está conectado, es recargable, personalizable, orgánico y ecológico, y que es, tanto una rueda como un neumático a la vez. Es um neumático ‘orgánico’, porque los materiales utilizados están inspirados en los procesos biológicos naturales de formación y crecimiento de las plantas, animales y minerales y, además, se descomponen en contacto con el medioambiente en elementos químicos naturales, minimizando la huella ambiental.
Será el primer neumático que podrá recargarse con caucho, según su nivel de desgaste y las necesidades de movilidad, ya que con la ayuda de impresoras 3D, se le podrá añadir la cantidad correcta de goma al neumático, extendiendo su vida útil y permitiendo que funcione en todas las situaciones.
Continental, otra de las marcas punteras en este terreno, está introduciendo dos nuevos conceptos tecnológicos que permiten el monitoreo continuo del estado del neumático, así como su adaptación a las condiciones de la carretera. El sistema ContiSense se basa en el desarrollo de compuestos de caucho que sean conductores eléctricos y permiten enviar señales eléctricas desde un sensor incorporado al neumático, hasta un receptor instalado en el automóvil.
Los sensores monitorizan continuamente la profundidad y temperatura de la banda de rodadura, y si los valores medidos están por encima o por debajo de los límites predefinidos, con cuyos datos el sistema inmediatamente alerta al conductor.
Si algo penetra en la banda de rodamiento se cerrará un circuito en el neumático, lo que también provocará una advertencia inmediata al conductor, de acuerdo al fabricante. Este sistema contará en el futuro con sensores adicionales que posibilitarán que la superficie y temperatura del camino, así como la presencia de nieve, sean «sentidas» por el neumático y transmitan esa información de forma inalámbrica a los sistemas electrónicos del vehículo o al teléfono inteligente del conductor.