Diario de León

Control del nivel del polen

ASMA Y RINITIS. Europa y España animan a los científicos a investigar en el campo de las alergias que cada vez afectan a mayor número de personas. El grupo Ambiente Atmosférico es clave en estos trabajos

Trabajos de control de la red aerobiológica.

Trabajos de control de la red aerobiológica.DL

Publicado por
A. Calvo
León

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El grupo de investigación de la Universidad de León Ambiente Atmósferico es una de las piezas clave a nivel nacional y europeo para el control del polen y ayudar a los alérgicos y a los alególogos ante los picos de esta sustancia. De hecho, los científicos leoneses son los máximos responsables de la Red Aerobiológica de Castilla y León, un servicio de salud pública que cuenta con 13 estaciones de control repartidas por las nueve provincias y que ya ha realizado, desde 2006, más de 9.000 muestreos.

«Presente en la atmósfera debido a la actividad reproductora de las plantas, el polen contiene grandes cantidades de proteínas solubles que pueden provocar reacciones alérgicas (polinosis) en las personas sensibles», explica la investigadora Delia Fernández, para explicar que para establecer diagnósticos etiológicos correctos «hay que conocer la fuente de emisión, es decir las especies vegetales, así como el tipo y la cantidad de polen que producen, ya que cada vez es mayor el número de personas afectadas, estimándose alrededor del 40 % en Europa».

Parte de los investigadores que conforman el grupo de Ambiente Atmosférico de la Universidad de León.

Parte de los investigadores que conforman el grupo de Ambiente Atmosférico de la Universidad de León.DL

Por esta razón, el polen, «como contaminante orgánico», tiene una relevancia clínica de primer orden. Europa ya lo tiene en cuenta y en un reglamento concreta «que la exposición a moléculas sensibilizantes aerotransportadas, de origen biológico, supone un riesgo claramente determinante para el desarrollo de la rinitis y del asma». Por este motivo, como señala Delia Fernández, anima a la comunidad científica a que se realicen muestreos de aeroalérgenos, con el fin de estandarizar métodos, que permitan comparar resultados entre distintos territorios europeos y que la información recabada sirva como herramienta de valoración y control de las intervenciones que se realicen, en el campo de las alergias respiratorias, en los diversos estados de la Unión Europea. España trabaja en la misma línea y así el trabajo que realiza el grupo de investigación de la Universidad de León a través de la Red aerobiológica de Castilla y León es clave y determinante.

«La identificación y los recuentos de polen de especies anemófilas, son la herramienta de trabajo, para crear una base de datos de los tipos polínicos causantes de alergias respiratorias y de su evolución espacial y temporal», concreta la investigadora. El análisis de estos datos permite a los médicos actuar con sus pacientes, iniciando tratamientos preventivos o suspendiéndolos, de acuerdo con la información recibida. «La variabilidad en la intensidad de los síntomas depende entre otros factores, de las áreas geográficas y por ello es necesario mantener una vigilancia continua de los niveles de polen atmosférico. Los cambios climatológicos o la introducción de nuevas especies en las ciudades por ejemplo, pueden influir, año tras año, en los recuentos de polen. Conocer esto es necesario para poder establecer las baterías correctas de extractos de polen a testar, así como las terapias que se deben aplicar», señala Fernández, que además también desarrolla parte de su carrera profesional en Italia.

Trabajos de campo de la red aerobiológica.

Trabajos de campo de la red aerobiológica.DL

Los trabajos de los investigadores de Ambiente Atmosférico ha tenido una enorme repercusión social y económica para la Comunidad de Castilla y León y son un claro ejemplo de cómo el trabajo que se desarrolla en el ámbito universitario tiene su aplicación directa en la sociedad. Así se pone de manifiesto en el Portal de Sanidad en la Consejeria de Sanidad de la Junta de Castilla y León ( https://www.saludcastillayleon.es/ciudadanos/es/polen) donde se refleja el trabajo de los investigadores leoneses con datos y mapas de las estaciones de muestreo y se ofrece semanalmente una previsión de los niveles de concentración de polen. «Con las visitas a este portal se ha podido ver el creciente interés de la población de la Comunidad por esta información, pasando de unas 50.000 visitas de ciudadanos en el año 2010 hasta las 168.949 visitas en el año 2022», señala la científica de la Universidad de León.

El grupo de investigación es muy activo, además de numerosas publicaciones o la creación del Registro Aerobiológico de Castilla y León, sus datos se remiten a la Red Española de Aerobiología (a través de la web https://www.uco.es/rea/ que, con el resto de los puntos de muestreo nacionales asociados, los incluye en la base europea de la EAN (https://ean.polleninfo.eu/Ean), la cual ofrece la información en la web https://www.polleninfo.org.

Como consecuencia de la importante difusión de facilitar datos a nivel europeo, el ente de normalización francés AFNOR, propuso que dos miembros especialistas españoles en el campo del control de aeroalérgenos, formasen parte del comité europeo que diseñó una estandarización de métodos de muestreo dirigido a alergias polínicas. Delia Fenández fue parte de este equipo y fue nombrada en 2013 vocal del Comité Técnico de expertos CEN/TC 264 «Calidad del aire» (actualmente CTN-UNE 77/SC 2 Aire), para establecer una Norma Europea que describiese los procedimientos a realizar por todas las redes del continente relacionadas con las alergias. Después de cuatro años de trabajo, esta norma se publicó con el título Ambient air-Sampling and analysis of airborne pollen grains and fungal spores for networks related to allergy-Volumetric Hirst method.

Ambiente Atmosférico, además de seguir trabajando con normas relacionadas con la calidad biológica del aire, también ha reactiva el Servicio de la Universidad de León Laboratorio de Palinología. Los estudios de Palinología se iniciaron en la Universidad de León en la década de los 80, como continuación del antiguo Instituto Palinológico, creado por la Diputación de León en los años 70. Originalmente se inició como un grupo de trabajo en palinología, que comprendía el análisis de polen y esporas fósiles de diversos periodos geológicos, análisis del polen atmosférico y análisis polínico de mieles. Posteriormente se orientó a estudios aplicados en aeropalinología, colaborando con organismos públicos, empresas y particulares. Paralelamente se siguió desarrollando la aplicación en el análisis de mieles, cargas de polen y propóleos. En la actualidad se desarrolla, de nuevo, la parte de palinología del cuaternario, aplicándola a estudios evolutivos a nivel mundial y a estudios arqueológicos.

«El laboratorio se crea para satisfacer la demanda de administraciones y empresas, cada vez en mayor número, ligadas a la salud, alimentación y patrimonio natural y cultural. Con el tiempo se han ido incrementado las normativas y directivas, europeas, nacionales y regionales, que exigen a los países miembros diversos controles relacionados con la denominada One Health », señala la investigadora Delia Fernández.

Además, los científicos también están implicados en el análisis de mieles y derivados de la colmena.

«Actualmente las investigaciones se enmarcan en proyectos internacionales, Past dynamics and distribution of South Africa’s biodiverse systems: Revealing the environments of our ancestors and conserving our own, para proporcionar información entre el desarrollo de las primeras sociedades africanas y el medio ambiente así como otros posibles legados ambientales», concreta, para explicar que en el proyecto Atapuerca se está realizando, mediante análisis de polen fósil, una reconstrucción de los cambios en los paisajes desde hace 30.000 años hasta la época medieval, basado en los materiales de la Cueva del Portalón de Cueva Mayor. «Esto permite conocer los escenarios ecológicos en los que han vivido los distintos grupos humanos a lo largo de un periodo de tiempo, que comprende cambios ambientales tan importantes como el final de la última edad del hielo, la aparición de la agricultura en el norte de la península, y la alternancia de periodos cálidos y fríos de los últimos 2.000 años», añade.

La experiencia en análisis de mieles corre paralela a la experiencia en Aerobiologia, iniciada hace casi 30 años añade Delia Fernández, al explicar que a lo largo de este tiempo serían incontables los análisis polínicos y organolépticos de caracterización de mieles, según su origen geográfico y botánico, que se han llevado a cabo para asociaciones de apicultores a través de subvenciones públicas y sobre todo privadas.

En los años 2012 y 2013, por encargo del Fondo para la Protección de Animales Salvajes en relación con el proyecto Restauración de Ecosistemas de Montaña mediante Manejo Apícola, se realizaron dos importantes estudios: Estudio de la producción de polen y néctar en Vaccinium myrtillus L. y Erica australis L , en áreas de influencia de las unidades móviles de polinización, y Análisis de cargas polínicas .

Delia Fernández concreta que, además, se han organizado y organizan anualmente concursos de mieles, entre los que podemos destacar en los últimos tiempos como el concurso Hispano-Luso de mieles ecológicas, y concurso de mieles de León.

Referencias

Las mieles son otra línea estratégica que ayuda a reconstruir paisajes de hace 30.000 años

Incidencia

El número de alérgicos crece año tras año y el número de afectados en Europa ya llega al 40% de la población
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