eL MUNDIAL DE motogp SE PONE A MIL

MotoGP promete emociones intensas y un objetivo único, seguir luciendo como la cúspide del motociclismo mundial. En un año de cambios las 1000cc tomarán el relevo a las 800cc.

León

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El Mundial de MotoGP, la categoría reina del motociclismo, presenta en este 2012 notables novedades con las que Dorna pretende crear aún más espectáculo del existente y a la vez minimizar costes en unos años de crisis económica. La fórmula de Moto2 ha dado resultados y ahora se espera que en MotoGP ocurra algo similar.

Aunque los protagonistas no cambiarán y el terceto Stoner-Lorenzo-Pedrosa aparece en todos los pronósticos como los ‘capos’ del Mundial, los tres deberán, junto al resto de pilotos de la parrilla, afrontar clases de reciclaje para acometer, entre otras cosas, el salto de las monturas de 800cc a los 1000. La vida de las ‘ochocientas’ no ha sido muy larga en MotoGP y ahora, con 200cc más, el panorama trasluce otras dimensiones. Bien es cierto que las grandes como Honda y Yamaha seguirán dominando carrera tras carrera, pero también abre de par en par las puertas a otros proyectos que anteriormente, por los altos costes, se quedaban en el camino o salían con muchas carencias a la pista.

Dorna posibilita así la llegada de las denominadas CRT, prototipos más cercanos a los superbikes. La expectación sobre cómo pueden cambiar estas motos la categoría es muy alta, y las opiniones para todos los gustos. Desde Italia dicen que será un desastre, que las CRT nunca triunfarán. Otros opinan en cambio que sí lo harán bien, pero que las fábricas se pondrán enseguida en contra si ven que esas motos «caseras» pueden amenazar a sus especialísimos prototipos oficiales. Al final la cosa está en si será mejor el alto coste de desarrollar un prototipo y alquilarlo (equipos oficiales) o asumir el también alto coste de desarrollar un motor de serie para que sea competitivo, y hacer lo propio con el chasis y resto de la moto.

La intención de Dorna con esta norma es limitar costes. Precisamente entre esas particularidades de la reglamentación aparece la duración de los motores para esas máquinas prototipo: tres carreras.

Este tema de la «duración» de los motores como un conjunto refleja una nueva realidad de las carreras: que en los boxes de hoy en día solo se cambian motores, no se reparan o retocan. Los pilotos del pasado, como el propio Jarno Saarinen, eran buenos preparadores y se hacían sus propios propulsores. Cuando un cigüeñal llegaba al final de su vida, por ejemplo, Saarinen y compañía lo desmontaban del chasis y lo cambiaban ellos mismos. El sentido común sugiere, de todas formas, prescindir de las «aventuras» y aprovechar un motor que ya se haya mostrado fiable en alguna otra competición.

Un equipo de CRT con pocos recursos podrá usar, por ejemplo, motores de unos 200 CV procedentes de superbikes básicas. Si el equipo tiene algo más de dinero, puede dar el siguiente paso y usar motores de mayor nivel, del Mundial de Superbike, con «kit» de piezas que permiten alcanzar unos 225 CV. Ninguno de ellos podría competir directamente con los prototipos oficiales, pero sí permiten estar en la parrilla sin arruinarse en el desarrollo.

A partir de Qatar las incógnitas sobre la viabilidad de las CRT en el Mundial de MotoGP empezarán a despejarse. Lo que está claro es que al menos a corto y medio plazo verán de lejos a las ‘pata negra’, las monturas oficiales que con la crisis económica son cada vez menos numerosas. El más claro ejemplo lo representó la parrilla del 2011 poco poblada. En este 2012 se pretende al menos que los protagonistas de la categoría reina aumenten su presencia.

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En cuanto a la puja entre los segundos espadas, los titulares de las citadas CRT el Team Aspar cuenta tal ven con los mejores mimbres con Aleix Espargaró y Randy De Puniet como estiletes. En ambos casos la experiencia y la calidad en el pilotaje, especialmente del segundo, deben servir para que al menos la batalla esté servida y, tal vez, alguna de las escuderías oficiales, puedan sufrir las consecuencias de un cambio de reglamentación que, si bien no servirá para variar a los protagonistas por el título, sí aumentará la emoción en la parrilla.