Rampa de lanzamiento…

R. efuerzo de gama y nuevo rumbo productivo. La marca del Tridente pretende vender 50.000 unidades anuales en 2015. Un desafío, por crecimiento, que Maserati afronta con la llegada, a principios del próximo 2013, de una nuevo Quattroporte que representará la reafirmación de la filosofía del fabricante.

Publicado por
JAVIER FERNÁNDEZ
León

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Tres modelos, dos nuevos segmentos. Históricos valores de estilo, elegancia y calidad… los mimbres con los que el mítico Tridente de Módena -casi un siglo a la espalda- se dispone a dar un giro copernicano a sus planteamientos comerciales en los próximos años.

Sin perder un ápice de identidad, la nueva berlina Quattroporte, que pisará la alfombra roja del Salón de Detroit este próximo enero, vendrá trufada con ligeros retoques estéticos heredados del Gran Turismo y Gran Cabrio, a la vez que experimentará un significativo aumento de dimensiones con respecto al modelo hasta ahora en catálogo, por mucho que no se hayan revelado oficialmente sus cotas.

Eso sí, los diseñadores han preferido mantener las señas de identidad siempre tan celebradas en el buque insignia de la marca: parrilla frontal «barrada», las tres tomas de aire laterales marcadas sobre las aletas delanteras y el pilar zaguero triangular.

Aunque, eso también, las cuatro puertas laterales -de ahí su denominación, ya saben- carecen de pilar central, de forma que el perfil gana en agresividad visual, aunque sin perder la elegancia propia del modelo.

En el interior, el constructor modenense continúa apostando -¿alguien lo dudaba?- por la calidad, aunque con unos planteamientos más minimalistas: abundancia de maderas nobles y refinadas tapicerías.

Tampoco Maserati ha desvelado mucho sobre los planteamientos técnicos que, sin duda, adornarán al nuevo Quattroporte.

Sí que se sabe que las nuevas mecánicas se han desarrollado al alimón con Ferrari: los producirá Il Cavallino y serán los más potentes y ecológicos que se hayan alojado nunca bajo un capó del Tridente.

Incluso los ingenieros de Maserati han trabajado -con una competencia sólo igualada por su pasión- en el diseño y la ingeniería del chasis, la reducción del peso total del coche y la mejora ergonómica para desarrollar un coche capaz de ajustar sus diferentes configuraciones de las arquitecturas del sistema de propulsión y de transmisión para enfrentarse a las más diversas condiciones dinámicas, aunque siempre con la «esencia Maserati» como bandera.

Y no todo queda ahí, porque el lanzamiento del nuevo Quattroporte es «sólo» el primero de los tres futuros modelos que militarán en otros dos segmentos de mercado hasta ahora inéditos para la marca: una berlina de representación -¿competidor del BMW Serie 5?- y un SUV de carácter deportivo -¿el Porsche Cayenne en el punto de mira?- con, ya se ha dicho, la mirada puesta en nuevos horizontes.

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Siempre con el corazón latiendo en Módena… en las raíces del Tridente.