Tres de Quattro... fábrica de sueños
A caballo entre las sedes de Neckarsulm e Ingolstadt. Treinta años cumple en Audi «la etiqueta» Quattro GmbH, departamento encargado de desarrollar modelos de altas prestaciones, personalización y competición-cliente. Los tres ámbitos comerciales en los que opera la filial de los cuatro aros
Tecnología avanzada. Individualidad, dinamismo, carácter exclusivo y, por encima de todo, deportividad.
Con estos mimbres, lleva trabajando desde 1983 la filial Quattro GmbH que, un par de años después de su creación iniciaba la comercializaba de accesorios. En la segunda mitad de los noventa (1996) la filial iniciaba su andadura de desarrollo de modelos de altas prestaciones y, en hace un par de años (2011) añadía otra actividad a sus áreas de negocio: la «competición-cliente».
Así, la trayectoria comercial y productiva de Quattro GbmH arrancaría en los años noventa, época en la que Audi tomaría la decisión de potenciar (aún más) sus modelos más prestacionales, apellidados S en virtud de los éxitos cosechados en competición cuyo mejor exponente, como el lector recordará, fue en su día el S1. El S2 Coupé trazaría un camino posteriormente seguido por los Audi S4, S6, S3 y S8; de forma que, a renglón seguido, cada nuevo modelo contaba también con su correspondiente versión «S».
El golpe de efecto llegaría en 1994 con el lanzamiento del RS 2, primer familiar deportivo de altas prestaciones, y también pionero en la marca de los cuatro aros en lucir tales siglas.
Hasta entonces —ya se ha dicho— la «filial» Quattro GmbH solamente se ocupaba de accesorios; para el sustituto de RS 2 se creaba un departamento específico: todo un auténtico laboratorio de futuro, que daría origen a cambios tan radicales como el S6 Plus (1996) que adoptaba la mecánica V8 de 4.2 litros y 326 CV… ¡la locura, para la época!.
Incluso el cinco cilindros el RS 2 dejaría paso a un nuevo V6 Biturbo que, con apenas 2.7 litros de cilindrada, rendía 380 CV.
A partir de ahí… la escalada: 450 CV en el V8 de 4.2 litros (RS 6 de 2002), 480 CV en una edición limitada del RS 6 y el RS 6 Plus, además de tecnologías como el «DRC», que minimizaba el cabeceo y balanceo de la carrocería, «sólo» un anticipo de lo estaba por llegar: la segunda generación del RS 6 (año 2008), con motor V10 Biturbo de 580 CV; aquí sí que las carreras «imponían» su herencia, y algo más, porque ese motor continúa manteniendo hoy el marchamo de ser el motor más potente que Audi haya utilizado en un modelo deportivo de serie.
Eso, por no hablar del primer superdeportivo R8, lanzado en 2006 —cuatro años después la versión Spyder— ensamblado «a mano», casi en su totalidad (el 80% de las piezas), en la factoría que Quattro GmbH mantiene en Neckarsulm, donde también se fabrican artesanalmente los Audi R8 LMS y TT RS, especialmente desarrollados para las carreras «competición-cliente», modelos ambos que sentarían las bases para la tercera actividad de «la filial»: el Audi Sport Customer Racing, de cuya actividad han nacido realizaciones tan emblemáticas como los prototipos para las 24 Horas de Le Mans y el DTM (Campeonato del Mundo de Turismo) y cuyo santo y seña ha sido, en la pasada temporada 2012, el R8 LMS, ganador de las 24 Horas de Nürburgring y de Spa.
Desde du debut, hace tres años, éste «coche de carreras» ha cosechado más de 150 victorias en cuatro continentes.