Alternativa «aventurera»...
Estética «crossover» y versatilidad modular. A medio camino «filosófico» entre el Koleos y el reciente Captur, Renault propone la versión campera del tradicional monovolumen Scénic. Mayor altura libre al suelo, control de tracción y «Extended Grip». Su tarifa arranca en 21.150 euros.
Volante achatado e inserciones en tono gris anodizado.
Ni tracción 4x4, ni todoterreno. La nueva versión XMod del monovolumen Scénic, la plantea el rombo en clave de versatilidad dinámica puntual... por si se acaba el asfalto.
Mantiene la tracción delantera, como todos sus demás hermanos de gama, sólo que el sistema «Extended Grip», un evolucionado control de tracción convencional y con tres posibilidades de uso, permite a esta nueva versión del Scénic salir de apuros en terrenos de baja adherencia.
Sólo con girar una sencilla rueda situada en la consola central, justo delante de la palanca de cambios, puede optar por los modos: «Carretera», «Terreno Blando» y Experto». El primero se activará siempre por defecto, y el sistema «volverá» siempre a él una vez superados los 40 por hora de velocidad, de forma que resulta ideal para circular «normalmente» en condiciones de lluvia o hielo.
En modo «Terreno Blando», el sistema actúa sobre el par motor y los frenos para que las ruedas patinen más —aunque pueda parecer un contrasentido— provocando entonces que los neumáticos M+S evacuen más arena, barro o nieve blanda favoreciendo, lógicamente, el avance del vehículo.
En la tercera posibilidad —«Experto»— el conductor mantiene «todo» el control del coche, encargándose de dosificar la aceleración y, en suma, conduciendo él mismo sobre terreno deslizante.
Un centímetro suplementario en la altura libre al suelo (15 totales ahora) y unos bajos protegidos de posibles impactos de piedras y para no quedarnos de panza en la nieve, vienen a complementar el maquillaje SUV del Scénic XMod: plásticos protectores en los pasos de rueda y en el umbral de las puertas, que también se extienden al frontal y en la parte exterior zaguera; debajo de la placa de matrícula, unas generosas tomas de aire y los grupos ópticos diurnos con tecnología led. También las llantas son específicas (16 pulgadas).
En el interior, conjunto de pedales en aluminio, volante achatado en su polo inferior y terminaciones en gris anodinado en diversas zonas del habitáculo.
El abanico motorístico lo declina Renault en cinco posibilidades, dos de gasolina y tres gasóleos.
En el apartado de gasolina, el tetracilíndrico de 1.2 litros con potencias de 115 y 130 CV, unidos ambos al cambio manual de 6 marchas y cuyos consumos oscilan entre 6,1 y 6,4 litros cada cien kilómetros; mientras la oferta turbodiesel viene dada por el célebre 1.6 dCi de 130 CV, que se presume como una de las grandes apuestas de la gama y que homologa unos recortados 4,4 litros de consumo medio; también la última evolución del 1.5 dCi de 110 CV, con cambio manual de 6 velocidades (4,1 litros de consumo medio) y el también conocido 1.5 dCi (110 CV) unido al cambio automático EDC de 6 relaciones (4,7 litros de consumo medio).
La gama Scénic XMod se escalona en un par de acabados: Expression (reservado a las mecánicas TCe 115 y dCi 110 con cambio manual) y Bose Edition, solidario con todos los motores salvo con el de gasolina menos potente.
En suma, que el Scénic adquiere ahora una nueva dimensión estética y práctica, que le viene de perlas a un modelo cuya denominación «X» viene dada por «crossover» y «Mod» por modularidad.