desde 16.550 euros
La gama del renovado Mini, que acaba de desembarcar en los concesionarios, se declina en la versión 1.2 One, con potencia de 75 y 102 CV; el 1.5 Cooper de 136 CV y el 2.0 Cooper S de 192 CV.
En diésel el escalonamiento comienza con el 1.5D de 95 CV, seguido del 1.5D de 116 CV, un catálogo que se corona con la versión 2.0D de 170 CV.
En gasolina, la tarifa de precios parte de 16.550 euros y llega hasta los 25.950 euros; mientras en diésel el precio arranca en 19.550 euros.
Aún conservando una evidente «continuación» estética con su predecesor, el nuevo Mini aumenta en 10 centímetros su longitud (3,82 metros totales) y en 51 litros la capacidad del maletero (211 litros).
Mantiene las cuatro plazas y, eso sí, modifica —se diría «drásticamente»— un interior que ahora posiciona el velocímetro y el cuentavueltas justo frente al conductor; se han mejorado sensiblemente los acabados y el posicionamiento y el tacto de la mayoría de los mandos, además de unos renovados asientos, de marcadas formas deportivas que, lógicamente, deben sujetar mejor el cuerpo.
Se adoptan innovadoras aplicaciones de seguridad e infoinformación; también un mando situado en la base de la palanca de cambios que permite al conductor elegir entre el modo «Green» o «Sport» (el sistema es opcional).