La renovación del Mégane
El Mégane redondea su gama con la llegada de la versión «a cielo abierto», que viene a complementar, desde 27.600 euros, a la carrocería de cinco puertas, el coupé de tres y al familiar Sport Tourer..
El Mégane Coupé-Cabrio adopta la nueva identidad frontal de la marca.
El nuevo frontal que ha tomado carta de naturaleza en los renovados catálogos del Mégane, lo hace también en el Cabrio; de forma que la actualizada identidad de marca, se manifiesta en el nuevo paragolpes, los faros, las rejillas de aireación y en el también nuevo capó que integra el sobredimensionado logo del rombo sobre fondo negro brillante.
A la vez que los faros elípticos acaban por ensanchar la «visión» del modelo, contribuyendo a un incuestionable dinamismo estilístico del nuevo Coupé-Cabrio, que se mantiene fiel al generoso techo panorámico acristalado —«negro brillante»—, personalizado por unos remates de cromo satinado que envuelven al parabrisas y la alta línea de cintura, que ponen de manifiesto el carácter «descapotable» del Mégane, incluso con el techo cerrado.
También sus proporciones permanecen invariables respecto al antecesor: 4,48 metros de largo y 2,60 de batalla; que llegan al mercado español en cuatro versiones: Dynamic TCe (27.600 euros), Dynamique dCi 110 (28.900 euros, exenta del Impuesto de Matriculación), GT-Line dCi 110 EDC (31.300 euros) y GT-Line dCi 130, que también está exenta del mencionado impuesto.
Como fácilmente habrá colegido el lector, la gama motorística del recién llegado Mégane Coupé-Cabrio se declina en tres alternativas: el gasolina 1.2 TCe de 130 CV y los dos turbodiésel 1.5 dCi de 110 CV y 1.6 dCi de 130 CV. Todos ellos unidos al cambio manual de 6 marchas y, en el caso del dCi de 110 CV, también a la caja automática de doble embrague que Renault apellida EDC.
Por lo demás, también aquí, como en la mayoría de los modelos del rombo, se adopta el sistema multimedia conectado «R-Link», de forma que la ya conocida tablet multimedia integrada puede venir de serie o en opción según las versiones de acabado, reuniendo el conjunto de funcionalidades multimedia (navegación, radio, telefonía con Bluetooth y audiostreaming, conectividad de los aparatos portátiles…) a la vez que se ofrecen servicios relacionados con el propio vehículo, así como acceso al servicio «R-Link Store», un catálogo con numerosas aplicaciones descargables desde el coche.
Las funcionalidades se controlan a través de una pantalla táctil de 7 pulgadas (unos generosos18 centímetros «diagonales») de sencilla e intuitiva ergonomía y que, gracias a un comando de voz, el usuario puede activar algunas funcionalidades (9 idiomas disponibles) y, paralelamente, la función «Text To Speech» (TTS) realiza una lectura automática en voz alta de los textos y flujos RSS de algunas aplicaciones una vez el vehículo inicia la marcha. Además, un joystick situado en la consola central, viene a completar los modos del sistema.