La revolución… del Grupo B
Los rallyes mundialistas, y los vibrantes ochentenos de Grupo B, fueron el victorioso escenario en el que el 205 Turbo 16 brillase con luz propia: elaboración artesanal salpimentada con tecnología de competición, que marcarían tanto el protagonismo del «T16», como que Peugeot se atrevería incluso a proponer una versión de calle; así que, en marzo de 1984 se lanzarían simultáneamente el 205 GTi y el 205 T16 convertidos, cada cual en su estilo, en auténticos referentes de una de las más añoradas épocas en la historia de las pruebas de carretera. El motor en posición central y la tracción a las cuatro ruedas, revolucionarían los catálogos de Peugeot, y por ende, el mundillo de los rallyes. En mayo de 1984 debuta en el Tour de Corse y de ahí… a la gloria, con —un año después y en el mismo rallye— la «Evolución 1»: ganó el Mundial en su primer año de carreras (récord infrecuente) y redondeó con doblete (1985 y 1986). La desaparición de los Grupo B, transformaría el «T16» en «Grand Raid» (1987, sobre el Evo 2) para ganar cuatro Dakar (dos como 205 T16). Más cercano en el tiempo (2013), Sebastián Loeb vencería coni el prototipo «Pikes Peak» la famosa carrera en cuesta americana del mismo nombre y… dentro de nada, a principios de 2015, Peugeot, con el español Carlos Sainz entre otros tres pilotos, se lanzará de nuevo a la aventura del Dakar… con el 2008 DKR.